Pide Horacio Duarte cuidar la imagen de la gobernadora Delfina Gómez
XALATLACO, Edomex., 3 de diciembre del 2025.- El Secretario de Gobierno Horacio Duarte Olivares aprovechó el primer informe del presidente municipal de Xalatlaco Abel Flores Guzmán para lanzar una advertencia a sus compañeros de partido y principalmente a quienes hoy forman parte del gabinete mexiquense.
“Hacemos un llamado a todos los compañeros funcionarios estatales, secretarios, secretarias y directores a que cuidemos la imagen del Gobierno del Estado de México (EMX). Que cuidemos la imagen de la gobernadora. La gobernadora es una buena mujer, una maestra que ha demostrado que lo más importante es servir”.
Por segunda ocasión en esta semana, convocó a cerrar filas en torno a la gobernadora Delfina Gómez Álvarez y exigió poner fin a la “politiquería” al interior del gobierno mexiquense.
Cuidemos la imagen del gobierno y de la gobernadora
Subrayó que todos los integrantes del gabinete deben actuar con responsabilidad y recordar que su obligación es servir a la ciudadanía, no a intereses personales o grupos políticos.
El funcionario advirtió que, a diferencia de administraciones pasadas, en este gobierno no se permiten ni mucho menos se solaparán prácticas que dañen la confianza ciudadana.

Nada de grillas, nada de politiquería
El encargado de la política interna pidió a los servidores públicos concentrarse en gobernar y evitar distracciones anticipadas, e incluso aconsejó que se porten bien en su diario vivir.
“Hay que portarnos bien, hay que trabajar. Nada de grillas, nada de politiquería. Solo hay una función: trabajar, trabajar, trabajar y trabajar”.
Recordó que a la mandataria mexiquense le restan cuatro años de administración, tiempo en el que —aseguró— se consolidarán los valores de la Cuarta Transformación.
El pueblo no votó para repetir lo de antes
Finalmente, remarcó que el proyecto mexiquense se construyó sobre la premisa de poner al gobierno al servicio del pueblo, no al revés, pues confiaron en su labor para que nunca más se repitan las prácticas del pasado, aquellas donde solo se servían de la gente.






