Piden recolectoras apoyo real más allá del Festival del Hongo
AMECAMECA, Edomex., 23 de junio de 2026.- Mientras el Festival del Hongo se prepara para una nueva edición como uno de los principales escaparates turísticos de la región de los volcanes, recolectoras de San Pedro Nexapa consideran que el respaldo institucional debe ir más allá de la organización del evento y traducirse en acciones permanentes para fortalecer una actividad que sostiene la economía familiar durante la temporada de lluvias.
En esta comunidad ubicada en las faldas de los volcanes Popocatépetl e Iztaccíhuatl, la recolección de hongos silvestres representa una tradición heredada por generaciones y una fuente complementaria de ingresos para decenas de familias, actividad en la que predominan las mujeres. Diversos reportes municipales han reconocido el valor económico y cultural de esta práctica.
Caminar más para encontrar menos
Recolectoras de la zona relatan que uno de los principales problemas es que cada temporada deben recorrer mayores distancias para localizar producto.
Gudelia, habitante de San Pedro Nexapa, explicó que la disminución de lluvias y el deterioro de algunas áreas boscosas han cambiado los sitios tradicionales de recolección.
“Antes salíamos temprano y regresábamos con suficiente producto; ahora hay días que caminamos horas y regresamos con menos. Hay zonas donde ya casi no aparece como antes”, relató.

Testimonios recabados previamente en la comunidad refieren que en algunos periodos incluso se han visto obligadas a buscar en límites con Puebla, además de enfrentar restricciones de acceso y menor disponibilidad del recurso.
La actividad tampoco termina en el bosque. Después de la jornada viene la limpieza, clasificación, preparación y venta, trabajo que en muchos casos realizan las propias familias.
Piden inversión para las productoras
Aunque reconocen que el Festival del Hongo ha ayudado a posicionar el nombre de San Pedro Nexapa y atraer visitantes, algunas participantes consideran que el mayor beneficio económico no siempre llega directamente a quienes recolectan.
“Está bien que venga gente y que haya música y actividades, pero también necesitamos apoyos para producir, para conservar y vender mejor nuestro trabajo”, comentó otra recolectora.
Entre las necesidades que mencionan se encuentran espacios permanentes de venta, capacitación para transformación y conservación del producto, promoción directa para las cocineras tradicionales, mejoramiento de caminos rurales, apoyos para transporte y programas de manejo forestal.
También plantean que el turismo gastronómico se complemente con rutas de interpretación del bosque, talleres sobre hongos silvestres y mecanismos para que la derrama económica se concentre más en las familias recolectoras y menos en comercios ajenos al producto principal.
El Gobierno municipal encabezado por Ivette Topete ha señalado que busca convertir esta tradición en un motor de desarrollo económico y turístico y recientemente refrendó públicamente su respaldo a las recolectoras durante el inicio de temporada.
Sin embargo, habitantes consideran que el siguiente paso es construir políticas permanentes que permitan que el valor generado por el hongo silvestre permanezca en las comunidades que lo recolectan y no únicamente durante los días del festival.










