Pierde terreno lectura frente a redes sociales, advierten en la FILEM
TOLUCA, Edomex., 17 de octubre de 2026.- La Feria Internacional del Libro del Estado de México (FILEM) representa para sus visitantes una oportunidad para acercarse a nuevas lecturas, descubrir autores y fomentar una práctica que consideran cada vez menos presente entre la población. Durante un recorrido realizado por Quadratín EMX por la Plaza de los Mártires, asistentes y vendedores coincidieron en la importancia de mantener estos espacios, aunque reconocieron que despertar el interés por los libros continúa siendo un desafío.
Para el señor Alonso Rueda, la realización de este tipo de encuentros permite recuperar costumbres que, desde su perspectiva, han perdido fuerza frente al uso de las redes sociales.

Señalan que el reto es convertir el gusto por los libros en una costumbre cotidiana
“Antes era hasta bonito intercambiar opiniones de libros y de lo que leyó uno recientemente, pero hoy ya no hay interés por la lectura”, comentó. Aunque actualmente sus responsabilidades familiares limitan el tiempo que dedica a leer, calcula que termina alrededor de siete libros al año y considera que las autoridades deberían impulsar más actividades de este tipo.
Otra opinión fue la de la señora Amanda, quien destacó la importancia de que esta edición reconozca a las mujeres escritoras y acerque sus obras al público.
Hay muchas autoras que merecen más reconocimiento del que tienen y este tipo de eventos son una forma excelente de darles ese aplauso por parte de quienes tenemos como costumbre la lectura”, expresó. La visitante señaló que lleva cinco libros leídos en lo que va del año y espera asistir a una ponencia de la autora Luisa Cantú.

Lectores y vendedores coinciden en la importancia de acercar los libros al público
La percepción de que hace falta fortalecer el hábito lector también fue compartida por el joven Rodrigo Rodríguez, quien consideró que las ferias contribuyen a acercar la cultura a más personas.
“Un pueblo instruido es un pueblo que sabe leer y, a final de cuentas, es un pueblo que está destinado a no repetir sus errores”, afirmó. El joven, interesado en novelas e historia prehispánica, calcula que lee entre ocho y diez libros al año y recomendó la obra 'La rebelión de los colgados', de B. Traven.

En contraste con las dificultades que observan otros visitantes, la joven Katia destacó que la ubicación de la feria en el centro de Toluca facilita el acceso a la oferta editorial.
“Es una oportunidad para que la gente se acerque a leer, a conocer diferentes tipos de literatura y, sobre todo, para que pueda tener el hábito”, señaló. La joven explicó que suele leer un libro por semana por gusto personal, además de las lecturas relacionadas con su trabajo, y acudió a buscar novelas de Jane Austen y obras de H. P. Lovecraft.
Desde el sector editorial, Juan José Alarcón, representante de Universo de Libros, consideró que estos encuentros ayudan a mantener el interés de los compradores, aunque reconoció que las ventas todavía son moderadas.

La falta de interés y motivación figura entre las razones para no leer
“Sí es algo un poquito flojito, pero sí hay gente que se está acercando más”, explicó. Entre los títulos que más le solicitan mencionó los de superación personal, autoayuda y psicología, además de algunos clásicos. Añadió que los descuentos disponibles durante la feria funcionan como un incentivo para adquirir libros.
Las opiniones recogidas coinciden parcialmente con el panorama nacional reportado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Según el Módulo sobre Lectura (MOLEC) 2025, 79.1 por ciento de la población alfabeta de 12 años y más, leyó al menos uno de los materiales considerados en la encuesta, mientras que 62.5 por ciento declaró haber leído libros durante los 12 meses anteriores. Entre quienes no leyeron libros, revistas, periódicos, historietas ni páginas de internet, foros o blogs, 34.6 por ciento señaló como principal motivo la falta de interés, motivación o gusto por la lectura.
En este contexto, la FILEM 2026 reúne más de 300 actividades gratuitas y 115 stands editoriales hasta el 24 de octubre, con presentaciones de libros, talleres, conferencias y encuentros con escritores. Para los asistentes consultados, mantener estos espacios es importante para despertar la curiosidad, facilitar el acceso a distintas obras y propiciar el intercambio de ideas. El reto, coincidieron en sus testimonios, es que ese interés no se limite a los días de feria, sino que se convierta en una práctica cotidiana.







