Previenen traumatismos dentales en la práctica del deporte
TOLUCA, Edomex., 12 de junio de 2026.- Con la fiebre del Mundial 2026, millones de aficionados se contagian y observan el evento, al grado en que cientos de personas buscan imitar a sus ídolos y se suben al terreno de juego en parques, canchas improvisadas y gimnasios.
Aunque esa emoción también llega con un riesgo poco hablado: los traumatismos dentales. De acuerdo con la especialista Vivian Menéndez, este mal se presenta con una alta incidencia: “Un golpe durante un partido o un entrenamiento puede cambiar una sonrisa para siempre. Por eso, conocer qué son los traumatismos dentales es clave tanto para prevenirlos como para actuar a tiempo si llegan a ocurrir”, explica.

¿Qué son los traumatismos dentales?
En entrevista, la doctora Menéndez afirma que durante la actividad deportiva se combinan movimientos rápidos, contacto físico, caídas y choques, una mezcla que aumenta considerablemente el riesgo de lesiones en la boca.
“Son lesiones que afectan a los dientes, las encías, el hueso o los tejidos de la boca, como consecuencia de un golpe o impacto. Pueden ir desde una pequeña fractura en el esmalte hasta la pérdida completa del diente. Y más allá del impacto estético, también pueden afectar la masticación, el habla y la salud bucal en general si no se tratan a tiempo”, añade.

No solo deportes de contacto
La especialista menciona que muchos creen que solo deportes de contacto como box, futbol americano, taekwondo o UFC son los de mayor incidencia, lo cual es cierto, pero actividades como el soccer, ciclismo, patinaje, baloncesto, entre otros, presentan un alto porcentaje de traumatismos dentales, ya sea por contacto directo entre jugadores, por golpes con balones o equipos, o por caídas al suelo.
Entre los traumatismos dentales más frecuentes durante la práctica deportiva se encuentran: fracturas dentales, que pueden ir desde pequeñas astillas hasta fracturas que comprometen la raíz; dientes aflojados o desplazados de su posición original; heridas en labios y encías, comunes tras impactos directos. En casos más severos, fracturas de la mandíbula o lesiones en la articulación temporomandibular.

Atenderse de manera inmediata
La doctora Vivian Menéndez sugiere que si alguien pierde o fractura un diente durante un entrenamiento o competencia, la rapidez y la calma son fundamentales: mantener la calma y buscar el diente o el fragmento fracturado. Si se salió por completo, tomarlo siempre por la corona, nunca por la raíz, para no dañar las células necesarias para su reimplantación; conservarlo en leche, suero fisiológico o en la propia saliva del paciente, mientras se llega al consultorio dental.
“Debe acudir al dentista lo antes posible, idealmente dentro de la primera hora, ya que esto aumenta significativamente las posibilidades de salvar el diente. Si hay sangrado o inflamación, aplicar una compresa fría sobre la zona afectada mientras se busca atención profesional. La mejor forma de evitar estos accidentes es el uso de protectores bucales personalizados, ya que absorben y distribuyen el impacto de manera mucho más eficaz que los modelos genéricos. A esto se suma el uso de cascos y equipos de protección adecuados, según el deporte que se practique, así como mantener chequeos odontológicos regulares para asegurar que la salud bucal esté en óptimas condiciones antes de pisar la cancha”, concluyó.






