Prioriza tradición el derribo de árboles; tala divide a vecinos de Lerma
LERMA , Edomex., 13 de julio de 2026.- La celebración anual denominada ‘Bajada de Lata’ en la comunidad de San Miguel Ameyalco, municipio de Lerma, genera entre los habitantes un intenso debate público debido al derribo de árboles de gran tamaño. La tradición indica que los participantes de esta fiesta patronal seleccionan y talan ejemplares en las inmediaciones de la zona boscosa de La Marquesa y Salazar para integrarlos en los festejos, una práctica que se repite cada año y que ha vuelto a ser objeto de señalamientos críticos.
Las imágenes difundidas en diversas plataformas digitales sobre la extracción de estos ejemplares provocaron reacciones inmediatas entre usuarios y defensores del medio ambiente. La preocupación principal radica en que la región de Lerma enfrenta desde hace tiempo graves problemas de tala clandestina, por lo que la intervención directa sobre árboles sanos y maduros es percibida como un agravante para el ecosistema local.
¿Una tradición que destruye los bosques del Edomex?
Los organizadores y habitantes que respaldan la festividad sostienen que la tradición incluye un programa de resarcimiento ambiental mediante jornadas de reforestación posteriores al evento. Estas labores, según los implicados, consisten en la siembra de nuevos ejemplares destinados a mitigar el impacto causado por la remoción de troncos utilizados en la competencia anual, argumentando que el compromiso con el bosque es parte de su identidad comunitaria.

Diversos sectores de la ciudadanía y especialistas ambientales han cuestionado la eficacia de esta medida, señalando que la pérdida de árboles adultos que tardaron décadas en alcanzar su madurez no puede equipararse de manera inmediata con la plantación de nuevos brotes. El argumento central de los críticos es que el valor ecológico de un ejemplar adulto como refugio de biodiversidad y regulador climático es irremplazable a corto plazo, poniendo en duda la sostenibilidad de mantener esta práctica festiva en las condiciones actuales.
Habitantes en Lerma esperan respuestas de las autoridades
La reserva natural de Lerma se encuentra en un punto crítico debido a la presión constante sobre sus recursos forestales, lo que eleva la sensibilidad de los vecinos ante cualquier actividad que implique la remoción de masa arbórea. Las autoridades municipales y ambientales aún no han emitido una postura oficial sobre si esta actividad cuenta con los permisos necesarios o si contraviene las normativas vigentes de protección al patrimonio forestal del Estado de México (EMX).
Los próximos días serán determinantes para observar si se establecen mesas de diálogo entre la comunidad de San Miguel Ameyalco y los defensores del medio ambiente, con el fin de buscar alternativas que permitan preservar las tradiciones sin comprometer la integridad del bosque. La discusión permanece abierta en redes sociales, donde el cruce de opiniones refleja la complejidad de equilibrar las costumbres culturales con la urgencia de proteger las áreas naturales que rodean a este municipio.






