Problemática actual y urgente de la Economía Mexicana
Los últimos datos de crecimiento de la actividad económica en el país, con una caída del -0.3 por ciento en el tercer trimestre de 2025, son un llamado a reflexionar sobre la urgente necesidad de realizar cambios importantes en la estrategia económica de corto, mediano y largo plazo.
En el corto plazo, es importante considerar un plan de reactivación económica, con medidas orientadas a aumentar la demanda interna y fortalecer la capacidad de consumo de la población más necesitada. Indicadores como el aumento de solicitudes parciales de retiros de las cuentas individuales de las Afores de los trabajadores, a pesar de las restricciones impuestas, son síntomas de las necesidades urgentes de la población con menos ingresos.
Un aumento de la demanda interna favorece tanto a las empresas productoras de bienes de consumo, porque dinamiza la venta de sus productos, como a los trabajadores, al mejorar su consumo y aliviar el apremio al que están sometidos. Estas medidas, inspiradas en la teoría keynesiana, son solo paliativos ante problemas estructurales de mayor profundidad y complejidad.
La situación emergente de caída de los ingresos internos era previsible por la acumulación de acontecimientos ocurridos a lo largo del año:
- La amenaza de imposición de aranceles por parte del nuevo gobierno norteamericano, generando inestabilidad y caída de las inversiones.
- La práctica cancelación de las expectativas del nearshoring y sus efectos.
- La caída vertiginosa de los ingresos por remesas, producto de la campaña de persecución contra trabajadores migrantes.
- La campaña del gobierno de Trump para disminuir el déficit comercial con México, lo que implica comprarnos menos y vendernos más.
- Un tipo de cambio con un peso fuerte, que encarece nuestras exportaciones y abarata las importaciones, afectando la balanza comercial.
México debe priorizar la recuperación del valor agregado generado por su población y frenar las fugas económicas que actualmente enfrenta.
Ante la ofensiva del capitalismo norteamericano, es necesario fortalecer la economía interna y consolidar un modelo de desarrollo nacional. Para ello:
- Reconocer que la mayoría de las grandes empresas en México son de capital extranjero y que importan la mayoría de sus insumos, sin programas de proveeduría nacional.
- Se importan miles de millones de dólares en alimentos y productos agrícolas desde EUA.
- La mayor parte del valor agregado consumido en México es importado.
- Es necesario elevar la producción agropecuaria para acercarse a la suficiencia alimentaria, aliviando la balanza comercial.
- Fortalecer la estructura gubernamental para fijar precios de garantía y realizar compras directas de cosechas, evitando el coyotaje que empobrece a los productores.
- Garantizar créditos y apoyos a cooperativas y mipymes para generar empleos e ingresos, y activar la demanda interna.
- Regular las ganancias del sistema bancario, pensionario y financiero, mayoritariamente extranjero, que expatría beneficios y responde a intereses externos.
- Realizar una auditoría pública para suspender pagos de deuda pública ilegal o ilegítima, como el Fobaproa.
- Activar las estructuras antimonopolios para regular la estructura oligopólica que controla la fijación de precios.
- Esta estructura permite a los grandes distribuidores imponer precios, anulando el efecto positivo de los aumentos al salario mínimo.
- Esto afecta la estructura salarial nacional y la capacidad adquisitiva de los beneficiarios de programas sociales.
- Los principales impactos se reflejan en el acceso a alimentos y medicamentos.
Es estratégico que el gobierno actúe de manera eficaz, pronta y expedita para anular los efectos negativos de esta contracción económica y sus consecuencias. Esperamos que así sea.










