Que se vaya Taddei
La presidenta Sheinbaum conminó a la presidenta del INE, Guadalupe Taddei, a aclarar el señalamiento de Reforma sobre la presunta corrupción en el INE que directamente a sí misma involucra. También a la necesidad de revisar el gasto por la Auditoría Superior de la Federación, que tendría que esperar dos años porque los informes de esta oficina así funcionan. Reforma revela que el INE ha sido “sitiado” por la UIF, bloqueando cuentas de proveedores consentidos desde hace años por Taddei. Aunque el titular del Órgano Interno de Control del INE (OIC), Víctor Hugo Carvente fue nombrado de manera independiente por la Cámara de Diputados, por lo visto se ha ocupado más en revisar y sancionar a los anteriores consejeros que a cumplir con rigor la encomienda para la que fue nombrado.
El INE vive su peor momento y sus dificultades no se derivan del entorno complicado; tampoco de las restricciones presupuestales que le ha impuesto la mayoría morenista en la Cámara con el explícito aval de la presidenta Sheinbaum. El INE es una muy compleja organización que ha ganado el reconocimiento y la confianza ciudadana por su buen desempeño, profesionalismo, autonomía e imparcialidad de quienes allí colaboran.
El Consejo General del INE es seleccionado por el voto calificado de los diputados. En retrospectiva, sus integrantes han cumplido con el sentido de imparcialidad, incluso los designados en la primera parte del gobierno de López Obrador. La situación cambió en la segunda mitad y arribó un nuevo perfil de consejeros, entre éstos Guadalupe Taddei, quien presidía el OPLE de Sonora, gobernado por Alfonso Durazo, presidente del Consejo de Morena, y seguramente promotor de su arribo a la presidencia del INE.
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