Reality Mexiquense: En Chalco todo puede esperar menos la reelección
En Chalco hay trámites que parecen avanzar con mayor entusiasmo que las soluciones: el de buscar otro periodo en el gobierno, por ejemplo. Abigail Sánchez Martínez se registró para la coordinación municipal de Morena, paso con el que busca encaminarse hacia una eventual reelección. La candidatura todavía está por definirse, pero la aspiración ya permite preguntar qué resultados presentará ante quienes siguen reclamando servicios básicos como seguridad, agua e inundaciones.
La candidatura no necesita pipas
El 19 de marzo, habitantes de Jardines de Chalco bloquearon la carretera Chalco–Tláhuac para exigir agua potable. El 6 de mayo hubo otra protesta en la carretera Chalco–Mixquic por desabasto. Dos fechas que convendría llevar a la evaluación partidista: mientras los vecinos tuvieron que salir a cerrar carreteras para hacerse escuchar, la administración acumuló exigencias sobre un servicio indispensable.
El gobierno informó en marzo sobre la perforación de un pozo en Culturas para mejorar el suministro a Jardines de Chalco, Covadonga y Santa Cruz, además de acciones emergentes con pipas. Ahí está una cuenta concreta por rendir: cuándo comenzó a operar, cuánta agua entrega y qué hogares recuperaron un servicio regular. Porque anunciar un pozo puede llenar un comunicado; para llenar una cisterna hace falta que funcione.
La prevención también se moja
La otra cara del problema llega cuando el agua aparece donde nadie la quiere. El 4 de mayo, Abigail encabezó el arranque de un programa preventivo que contemplaba desazolvar más de dos mil metros de canales, limpiar cauces y construir o mantener vasos reguladores. Fueron compromisos públicos de su administración, anunciados como parte de una estrategia coordinada con los gobiernos estatal y federal.
En julio, habitantes de Pueblo Viejo, Los Héroes Chalco Tercera Sección y Villas de San Martín seguían denunciando afectaciones y atención insuficiente. Uno de ellos, Lucio Ramírez Cadena, resumió su experiencia: “Vienen, barren, dejan los montones de lodo, vuelve a llover y otra vez se inunda”. El problema hidráulico no nació con Abigail ni depende únicamente de ella. Precisamente por eso, corresponde explicar qué obras concluyó su gobierno y qué protección dieron a las familias.
Favor de informar sin asustar
En seguridad, la presidenta municipal dejó otra frase para revisar. En una entrevista publicada en agosto sostuvo: “Yo considero que no podemos estar asustando a la población”, mientras defendía una reducción de delitos con cifras que atribuyó a las fiscalías y al Secretariado Ejecutivo. Los avances, cuando existen, deben reconocerse. Pero las víctimas no desaparecen del debate porque una estadística mejore, y contar lo que les ocurrió también es parte de la información pública.
Para septiembre, Excélsior recogía quejas vecinales sobre tandeos impredecibles, distribución insuficiente mediante pipas, luminarias dañadas y dificultades para sostener el diálogo con el ayuntamiento. Son señalamientos ciudadanos que requieren respuesta y seguimiento. Para quien busca continuar gobernando, escuchar esas inconformidades debería tener tanta importancia como reunir respaldos dentro de Morena.
Otro periodo, ¿para terminar el pendiente?
Abigail tiene derecho a competir. Los habitantes de Chalco tienen derecho a pedirle cuentas antes de respaldarla otra vez. La evaluación tendría que incluir fechas de entrega, servicios funcionando y compromisos cumplidos. Si pretende convencerlos de que merece más tiempo, primero deberá explicar qué hizo con el que ya tuvo. Porque una coordinación partidista podrá resolverse con una encuesta; el desabasto, por más entusiasmo electoral que haya, no se arregla contando simpatizantes.





