Recibe la Catedral de Toluca a miles de fieles por Miércoles de Ceniza
TOLUCA, Edomex., 18 de febrero del 2026.- Este miércoles, creyentes de la religión católica han acudido de forma masiva a iglesias y templos en Toluca para recibir la imposición de la ceniza, marcando el comienzo de la temporada de cuaresma previo a la celebración de la Pascua.
De cara a esta actividad con un profundo simbolismo religioso, la Catedral de Toluca extendió sus horarios de atención, que iniciaron desde las 9 de la mañana y culminarán a las 20 horas, aunado a que se celebrarán tres misas conmemorativas a la fecha, a las nueve, al mediodía y finalmente a las 18 horas.

La ceniza es uno de los máximos símbolos de la cuaresma
A las puertas de este imponente recinto ubicado en el corazón de la capital mexiquense, llegaron feligreses para recibir la ceniza, que se obtiene de la quema de las palmas bendecidas el Domingo de Ramos del año anterior, en una apología a la fragilidad humana y el compromiso de conversión y arrepentimiento por los pecados.
Familias enteras, jóvenes estudiantes, profesionistas y personas adultas mayores acudieron a lo largo del día para responder a su compromiso de fe, aprovechando su paso por el centro de la ciudad, aunque también en otras iglesias se reportó alta afluencia de católicos, como en El Calvario, localizado en el Parque Matlazincas.

Cambian las carnes rojas por los mariscos y pescado durante la cuaresma
Junto con la colocación de la ceniza, la celebración se caracteriza por el ayuno y abstinencia en el consumo de carne para los fieles adultos, como signo de sacrificio, preparación espiritual y exhorto a la reflexión personal, en un periodo de 40 días de preparación espiritual rumbo a la Semana Santa, rememorando los 40 días que Jesús pasó en el desierto, según los Evangelios.

Cabe destacar que el Miércoles de Ceniza no es día de precepto obligatorio dentro del calendario litúrgico católico; sin embargo, es una de las celebraciones con mayor participación entre la comunidad creyente, al representar el comienzo formal de un tiempo de introspección, oración y renovación de la fe.











