Reconoce traslado aéreo que permite salvar vidas con apoyo del Coyote 1
TOLUCA, Edomex, 26 de noviembre de 2025.- En una acción humanitaria de alta precisión, agentes de la Policía Municipal realizaron un traslado aéreo urgente que permitió que un hígado y dos riñones llegaran a tiempo para un trasplante coordinado por especialistas del Hospital General de México, institución que encabezó y supervisó todo el procedimiento médico. La operación reafirmó la importancia de la colaboración interinstitucional cuando se trata de salvar vidas.
Traslado médico bajo coordinación del Hospital General de México
De acuerdo con la información proporcionada, el doctor Nathan Ortiz, coordinador de Trasplantes del Hospital General de México, solicitó el apoyo para el traslado procurado de los órganos, los cuales provenían del Hospital General de Zona 197 del IMSS. Gracias a la rápida respuesta y a la coordinación establecida, el equipo médico logró asegurar el manejo adecuado del hígado y los dos riñones, que fueron transportados a bordo del helicóptero Coyote 1, operado por personal especializado en operaciones aéreas.
La aeronave aterrizó inicialmente en el helipuerto del Hospital General ISEM Bienestar Guadalupe Victoria, donde el personal médico abordó junto con el contenedor térmico que transportaba los órganos. Este enlace permitió garantizar la cadena de conservación y el resguardo adecuado antes de continuar con el trayecto hacia la Ciudad de México.
Entrega final para garantizar el trasplante
Posteriormente, el helicóptero se dirigió al helipuerto del Centro Médico Dalinde, en la colonia Roma, donde los órganos fueron entregados al equipo de salud responsable de la fase final del traslado hacia el Hospital General de México, donde se realizarían los trasplantes. Todo el procedimiento se llevó a cabo sin contratiempos, asegurando que los órganos arribaran en condiciones óptimas.
Acciones humanitarias que salvan vidas
Si bien el helicóptero Coyote 1 se ha consolidado como una herramienta clave para fortalecer tareas de seguridad, esta operación demostró su valor también en misiones humanitarias. La intervención oportuna permitió que los órganos llegaran a tiempo para ofrecer a un paciente una nueva oportunidad de vida, reflejando el compromiso tanto del personal médico como de los elementos que participaron en la misión.
Finalmente, se destacó que el personal operativo mantiene la capacitación necesaria para actuar en situaciones de emergencia y seguir apoyando labores que marcan la diferencia para las familias que esperan un trasplante. El Hospital General de México, como institución rectora en este proceso, reafirmó su liderazgo en la atención especializada y su papel fundamental en la salud pública del país.










