Reconoce Zaira Cedillo aprobación de reformas contra violencia ácida
TOLUCA, Edomex., 21 de octubre de 2026.— Durante un encuentro con activistas y sobrevivientes de la Fundación Carmen Sánchez, la diputada morenista Zaira Cedillo Silva celebró la tipificación de la violencia ácida como delito grave con penas que alcanzan has 36 años de prisión a quien incurra en este crimen, al tiempo que advirtió que ahora el reto es garantizar una reparación integral para que las víctimas puedan rehacer sus vidas.
Avances históricos en la materia
La integrante del grupo parlamentario de Morena, celebró la aprobación de las recientes reformas en la materia. Durante el encuentro con mujeres sobrevivientes a ataques con sustancias químicas, la legisladora detalló los alcances de estas modificaciones, las cuales dijo trascienden el ámbito penal para centrarse en el bienestar de las víctimas.
De acuerdo con la legisladora mexiquense, las nuevas disposiciones contemplan un esquema de atención que obliga a brindar apoyo psicológico oportuno, acceso a cirugías reconstructivas, procesos de rehabilitación física, servicios médicos especializados y un respaldo económico indispensable para las mujeres afectadas, quienes frecuentemente pierden sus fuentes de ingresos tras las agresiones.
Esta conducta no puede continuar sucediendo y debemos tener más acciones preventivas”, expresó la congresista.

Deudas pendientes con las víctimas
Al dirigirse específicamente a las integrantes de la Fundación Carmen Sánchez —organización pionera en visibilizar esta problemática en el país—, Zaira Cedillo reconoció abiertamente las deudas pendientes que aún mantiene el Poder Legislativo con la causa.
En donde, a pesar de considerar que la reforma representa un avance muy importante, admitió que todavía falta dar respuesta a exigencias clave, como la demanda histórica de tipificar estas agresiones de manera directa como feminicidio (o tentativa del mismo) y la necesidad urgente de etiquetar mayores recursos presupuestales para garantizar que la atención médica y psicológica sea una realidad en los hospitales públicos.
Penas severas y marco legal
El nuevo marco legal endurece drásticamente los castigos para quienes ataquen con ácido, químicos o líquidos hirviendo a mujeres, niñas y adolescentes. Las penas base podrán alcanzar los 15 años de prisión, con castigos agravantes de hasta 20 años si la víctima sufre desfiguración permanente en el rostro, cuello o genitales, o si pierde la función de algún órgano.
La ley pondrá especial lupa en el entorno de la víctima si el agresor se valió de un vínculo de confianza o poder —como ser pareja, familiar, jefe, maestro o servidor público—, la condena se dispara hasta los 30 años de cárcel. Incluso, sumando todas las agravantes de ley, un atacante podría enfrentar una pena máxima de 36 años de prisión, y el delito se perseguirá de oficio para evitar la impunidad.
Finalmente, la reforma no deja fuera a los hombres que sean víctimas de este tipo de violencia con sustancias corrosivas; para estos casos, se fijaron sanciones que van de los 5 a los 10 años de cárcel, las cuales también podrán aumentar dependiendo de la gravedad del daño físico.






