Refuerzan alerta sanitaria por parásitos intestinales en México
TOLUCA, Edomex., 9 de enero 2026.- La Organización Mundial de la Salud advirtió sobre el repunte de la teniasis y la cisticercosis, padecimientos causados por el parásito Taenia solium, luego de identificar nuevos casos asociados al desplazamiento de personas desde regiones con limitado acceso a servicios médicos, un fenómeno que cobró mayor visibilidad tras la pandemia.
Especialistas en salud explican que estas enfermedades no han desaparecido y siguen representando un riesgo, sobre todo cuando coinciden prácticas de crianza de animales sin control sanitario y deficiencias en higiene básica, lo que facilita la permanencia del parásito en comunidades vulnerables.
La teniasis se desarrolla cuando se consume carne de cerdo que contiene larvas del parásito, las cuales pueden alojarse en el intestino y provocar alteraciones digestivas, dolor abdominal y pérdida de peso. El problema se agrava si los huevos ingresan directamente al organismo, ya que pueden transformarse en larvas que se distribuyen en tejidos y órganos vitales.
Investigación de la UNAM sobre Taenia solium
En el ámbito académico, investigadores de la Universidad Nacional Autónoma de México estudian el comportamiento bioquímico del parásito, con el objetivo de mejorar los tratamientos disponibles. Parte de estos trabajos se concentra en analizar proteínas que permiten a la Taenia solium resistir los medicamentos actuales, conocimiento clave para desarrollar fármacos complementarios.
Aunque en México los registros oficiales muestran una disminución sostenida de casos en años recientes, los especialistas subrayan que la enfermedad no está erradicada. Datos sanitarios indican que continúan apareciendo nuevos diagnósticos, lo que obliga a mantener la vigilancia epidemiológica.
El ciclo de contagio se mantiene activo principalmente donde los cerdos tienen contacto con desechos humanos y la carne no pasa por procesos formales de inspección. A ello se suma un mecanismo alterno de infección vinculado al manejo inadecuado de alimentos por personas portadoras del parásito.
Como medida preventiva, los expertos insisten en la cocción adecuada de la carne, el lavado constante de manos y la desparasitación periódica de quienes comparten un mismo hogar. Estas acciones reducen de forma significativa la probabilidad de que el parásito complete su desarrollo y cause complicaciones graves como la neurocisticercosis.






