Toluca, Edomex, 11 de junio de 2021.- Debido a la crisis económica derivada por la pandemia por Covid 19, así como el cierre de escuelas y otros factores culturales, orillaron al trabajo a niños, niñas y adolescentes. Por ello, el regreso a las aulas está vinculado para que los niños retomen sus actividades escolares y se garanticen sus derechos.

Así lo consideró Pedro Américo Furtado, director de la Oficina de la Organización Internacional del Trabajo (OIT) en México y Cuba, quien especificó que a nivel mundial, 8 millones de menores se sumaron a la estadística de trabajo infantil y aunque aún no se tienen los datos para el país, “tenemos elementos que con el cierre de colegios, el tema de las necesidades de las familias, todo impactó”.

“Además, con las escuelas cerradas los niños no tenían otra alternativa que acompañar a sus padres en la chamba”, dijo.

A pesar del aumento, destacó que la problemática no es irreversible y aunque no se tiene un estimado de tiempo para la recuperación debe ser oportunidad para poner en la agenda pública el tema y que instituciones y sociedad trabajen coordinadamente para generar un círculo de protección de las infancias.

Entre dichos mecanismos de coordinación, dijo, debe estar presente la estructura educativa de docentes, para que estén atentos a lo que sucede con sus alumnos e identificar situaciones de riesgo.

“El porqué no están asistiendo a clases, que si hubo una violencia, que porque trabaja se está durmiendo en clase; que los docentes puedan entender que sucede en su entorno educativo y accionar con otras instancias, y en red avanzar, es complejo pero no imposible”, expresó.

La recuperación económica, la garantía de mejores condiciones laborales para los adultos, el combate a la informalidad, donde se generan espacios para el trabajo infantil y que en México representa cerca del 60% de la economía, así como cambios culturales; son otros mecanismos para erradicar la problemática.