Reprime ayuntamiento de Toluca a vendedores durante Feria del Alfeñique
OLUCA, Méx., 25 de octubre de 2026.— La jornada de este sábado durante los festejos de la Feria del Alfeñique 2026, personal del ayuntamiento que encabeza el edil Ricardo Moreno Bastida protagonizó un enfrentamiento contra vendedores ambulantes en las inmediaciones del centro de la capital mexiquense, lo que evidenció una vez más el abuso policial por parte de las autoridades y la falta de los canales de comunicación con la población civil.
De acuerdo con los primero reportes, el altercado se suscitó a la vista de cientos de visitantes locales y nacionales quienes recorrían las sedes del festival atónitos por el actuar de las autoridades locales.
Pese a que el gobierno local anunció el despliegue operativo de vigilancia de más de mil 300 policías, 166 patrullas y 980 cámaras de videovigilancia para resguardar el evento hasta el 2 de noviembre, la respuesta institucional ante el comercio ambulante volvió a reducirse a la fricción, en vez de la mediación.

Crónica de un conflicto anunciado
Lo ocurrido este fin de semana no fue un hecho aislado ni sorpresivo, sino la consecuencia directa de una política de puertas cerradas, ya que desde los primeros días del mes de octubre, previo al arranque formal de la feria, la administración de Moreno Bastida advirtió que le cerraría el paso al comercio informal en los cuadrantes del festival, limitando las autorizaciones únicamente a los "pinta caritas" y apostando por esquemas como el Alfeñique Pass para concentrar las ganancias en el comercio establecido, sector para el cual la Cámara Nacional del Comercio y Servicios Turísticos (Canaco-Servytur) así como el gremio restaurantero proyectaron beneficios directos por más de 27 millones de pesos.
Desde el pasado 6 y 8 de octubre, organizaciones de vendedores semifijos y ambulantes denunciaron públicamente haber sido excluidos por el gobierno municipal. En repetidas ocasiones exigieron mesas de trabajo para obtener permisos temporales que les permitieran llevar sustento a sus hogares durante la temporada más importante del año en Toluca; sin embargo, el reclamo de piso parejo fue ignorado en los despachos del Palacio Municipal.
Resulta paradójico que el pasado 6 de octubre, al inaugurar la feria, el propio Ricardo Moreno afirmara que su gobierno había "devuelto la vida comunitaria" a recintos como Los Portales, la Plaza González Arratia y la explanada del Mercado Juárez, mientras en la práctica se emplea a verificadores y elementos municipales para contener por la fuerza a quienes buscan sobrevivir dentro de una economía informal que sostiene a miles de familias en el Estado de México (EMX).
Millones en el discurso, opacidad en los hechos
El contraste en la comunicación social del Ayuntamiento es notorio. Apenas el miércoles y jueves pasados, el alcalde presumía ante la Secretaría de Turismo Federal (Sectur) que esta edición del Alfeñique rompería récord con más de 4 millones de visitantes y una derrama económica superior a los 2 mil millones de pesos. Incluso este mismo sábado, mientras en las calles del centro se presentaban eventos masivos como el Saitama Fest entre la Catedral y el Palacio Municipal, la maquinaria de difusión municipal se concentraba en promover certámenes gastronómicos y recorridos turísticos.
No obstante, cuando estalló el zafarrancho con los comerciantes informales, esa misma velocidad informativa desapareció. Hasta el cierre de esta edición, el gobierno de Toluca mantiene un mutismo absoluto debido a que no existe un solo reporte oficial que transparente qué originó la agresión, bajo qué protocolos actuaron las autoridades municipales, ni mucho menos se conoce cuál es el saldo real de personas agredidas o puestas a disposición de las autoridades.






