Revelan negocios de Ricardo Sheffield mientras dirigía la Profeco
El eterno candidato Ricardo Sheffield Padilla quiere gobernar Guanajuato. Pero antes de hablar de encuestas, candidaturas y de quién puede abanderar a Morena, hay algo que conviene poner sobre la mesa: la historia empresarial y los escándalos de extorsión que acompañan al político que pretende volver a pedir el voto de los guanajuatenses.
Porque Ricardo Sheffield no tiene únicamente una trayectoria política.
Documentos del Registro Público de Comercio muestran que ha sido y es accionista de sociedades mercantiles con capitales millonarios y objetos sociales que abarcan desde consultoría jurídica y fiscal hasta construcción, desarrollo inmobiliario, infraestructura y participación en licitaciones.

Y, por si fuera poco, su paso por Profeco dejó abierta una investigación de la Fiscalía General de la República (FGR) sobre presuntos esquemas de extorsión a empresarios gasolineros.
De la consultoría al negocio inmobiliario
En 2011, fue constituida en León Sheffield y Asociados, S.A. de C.V., con un capital social mínimo de 1.7 millones de pesos.
Ricardo Sheffield aparece como accionista con 459 de mil 700 acciones, equivalentes a 459 mil pesos, alrededor de 27 por ciento del capital inicial. Pero su participación no era meramente económica: fue designado presidente del Consejo de Administración.
La empresa se fundó con la intención de ofrecer asesorías y consultorías al sector público y privado en áreas jurídica, fiscal, contable, mercantil, civil, penal, laboral, administrativa y corporativa.
También podía representar a particulares y empresas ante autoridades y promover juicios y procedimientos administrativos.
Diez años después, Sheffield ya tenía la mitad de una inmobiliaria
En junio de 2021, mientras era titular de la Profeco, apareció una segunda sociedad: Lyric Inmobiliaria, S.A. de C.V.

La empresa arrancó con un capital mínimo de 2 millones 975 mil pesos y solamente dos accionistas: Ricardo Sheffield Padilla y Luis Arturo Bernal Jaime.
Cada uno aportó un millón 487 mil 500 pesos, es decir, Sheffield quedó con 50 por ciento de la compañía, lo cual lo hace dueño de la mitad de la empresa, donde el administrador único es Luis Arturo Bernal Jaime.
Una inmobiliaria que podía hacer mucho más que construir casas
El nombre de Lyric Inmobiliaria puede sonar a una empresa dedicada exclusivamente a comprar, vender o construir viviendas, pero sus estatutos dicen otra cosa.
La sociedad quedó facultada para desarrollar vivienda, fraccionamientos, carreteras, puentes, aeropuertos, presas, obras hidráulicas, infraestructura y urbanización, además de comprar, vender, arrendar y desarrollar inmuebles.
También puede participar en licitaciones públicas y privadas, solicitar permisos y autorizaciones gubernamentales, buscar subvenciones y obtener financiamiento de instituciones gubernamentales.
Incluso quedó facultada para realizar trámites ante dependencias federales, estatales y municipales y solicitar apoyos gubernamentales.
Por lo que, con este historial, todo parece indicar que la empresa fue creada con capacidad legal para entrar a ese terreno, a donde los gobiernos dan obras a sus cuates.
Hoy, si el terror de los gasolineros conocido como Ricardo Sheffield Padilla pretende presentarse como una opción para gobernar Guanajuato, tendría que explicar qué ocurrió con esas sociedades, quiénes son sus socios, qué clientes tuvieron, qué propiedades adquirieron, qué contratos realizaron y cuál es actualmente su situación.










