Revive 'Vacaciones de terror', película filmada en Valle de Bravo
VALLE DE BRAVO, Edomex., 31 de octubre de 2026. Entre las historias de brujas, apariciones y sucesos sobrenaturales que cobran protagonismo durante las celebraciones de Día de Muertos, destaca 'Vacaciones de terror', una película mexicana estrenada en 1989 que tuvo entre sus escenarios de filmación al municipio mexiquense de Valle de Bravo.
La producción, dirigida por René Cardona III y protagonizada por Pedro Fernández, Julio Alemán, Gabriela Hassel y Nuria Bages, se convirtió con el paso de los años en una cinta de culto del cine mexicano de terror, recordada principalmente por una muñeca poseída que aterrorizó a generaciones de espectadores.
La historia comienza en 1889, cuando una mujer acusada de practicar la brujería es quemada en la hoguera, pero antes de morir lanza una maldición. Cien años después, una familia hereda una casa de campo en Valle de Bravo y decide pasar unos días de descanso, sin imaginar que la propiedad guarda un oscuro pasado.
Una muñeca diabólica que marcó a una generación
La tranquilidad familiar desaparece cuando Gaby, una de las niñas, encuentra una antigua muñeca relacionada con la bruja, lo que desencadena acontecimientos inexplicables, desde objetos que se mueven por sí solos hasta violentos ataques contra los habitantes de la vivienda.
El aspecto de la muñeca, con grandes ojos, rostro pálido y labios pintados de rojo, se convirtió en uno de los referentes más recordados de la película, al grado de que décadas después algunos espectadores la comparan con Annabelle, otro personaje del cine de terror.
Para recrear las escenas sobrenaturales, la producción recurrió a efectos especiales prácticos, cables para simular movimientos en el aire, objetos lanzados y secuencias con fuego, recursos que representaron uno de los principales atractivos de la cinta durante su estreno.
El propio Pedro Fernández ha recordado en entrevistas que inicialmente no estaba convencido de participar en la película, pero cambió de opinión al conocer el proyecto. También relató que algunas secuencias resultaron arriesgadas debido al uso de fuego y objetos que debían caer cerca de los actores.
Valle de Bravo, escenario del cine de terror mexicano
Aunque Valle de Bravo es reconocido por su lago, sus paisajes boscosos y sus atractivos turísticos, también forma parte de la historia de esta producción cinematográfica. Las fichas de rodaje identifican al municipio como una de las locaciones utilizadas para desarrollar la película, aunque no precisan públicamente la ubicación exacta de la casa que aparece en la historia.

El entorno de una residencia apartada, rodeada de vegetación y aparentemente alejada de cualquier posibilidad de recibir ayuda, contribuyó a construir la atmósfera de suspenso que caracteriza a la cinta, donde unas vacaciones familiares terminan convertidas en una lucha contra fuerzas sobrenaturales.
La película también representa una etapa particular de la cinematografía nacional, cuando los directores mexicanos buscaban competir dentro del género de terror mediante historias de brujería, casas embrujadas y objetos poseídos, utilizando recursos técnicos más limitados que los de las grandes producciones internacionales.
Una historia que sobrevivió al paso del tiempo
'Vacaciones de terror' llegó a los cines mexicanos el 11 de mayo de 1989 y, aunque sus efectos especiales pueden parecer rudimentarios frente a las producciones actuales, conserva un sitio particular en la memoria de quienes disfrutaron las películas de miedo durante las décadas de los 80 y 90.
Su permanencia entre los aficionados al género permitió que en 1991 se estrenara 'Vacaciones de terror 2', nuevamente con Pedro Fernández, ahora acompañado por Tatiana y Joaquín Cordero, en una trama que recuperó la presencia de la muñeca diabólica.
Otro de los aspectos que distingue a esta producción es la participación de Pedro Fernández en una faceta alejada de las películas musicales y familiares con las que había alcanzado popularidad desde su infancia. En esta ocasión interpretó a un joven que debe enfrentar una amenaza sobrenatural para intentar salvar a quienes lo acompañan.
La película también es recordada por sus escenas de objetos que vuelan, puertas que se abren inexplicablemente, habitaciones oscuras y una casa que termina envuelta en llamas, secuencias realizadas sin las herramientas digitales que actualmente dominan las producciones cinematográficas.
A 37 años de su estreno, 'Vacaciones de terror' continúa despertando nostalgia entre los seguidores del cine mexicano, especialmente durante las celebraciones de Halloween y Día de Muertos, cuando las historias de miedo vuelven a ocupar un lugar especial en la programación cinematográfica y en las reuniones familiares.
De esta manera, Valle de Bravo no solamente permanece como uno de los principales destinos turísticos del Estado de México (EMX), sino también como parte de la memoria del cine nacional, al haber servido de escenario para una película que transformó unas tranquilas vacaciones en una de las historias sobrenaturales más recordadas por el público mexicano.





