Tenancingo, Edomex, 1 de diciembre de 2020.- Continúan las tropelías de la administración de Gabriel Gallegos en Tenancingo. En octubre pasado, trabajadores del DIF del municipio fueron obligados a comprar dos boletos para la rifa de equipo que, sí bien es necesario para el funcionamiento y atención de los ciudadanos, violenta la normas de juegos y sorteos a las que está obligado a acatar el alcalde de la localidad.

La molestia de los trabajadores es por la obligatoriedad para adquirir los boletos, a cambio de amenazas por parte de Gallegos.

La justificación de la rifa fue la de comprar equipo para las Unidades de Rehabilitación e Integración Social, URIS, que desde la pandemia no están en funcionamiento.

Otra vez, el hijo de Gabriel Gallegos, aseguran fuentes del DIF municipal, estuvo detrás de dicha ilegalidad quizá para recabar fondos para su intento de tener un puesto de elección popular, pese al rechazo en la comunidad hacia el vástago de Gallegos.