Se abarrotan iglesias en Edomex solo durante Semana Santa
TOLUCA, Edomex., 30 de marzo de 2026.- En el Estado de México (EMX), las iglesias de distintas denominaciones religiosas viven un fenómeno que se repite cada año: templos llenos durante Semana Santa, pero con una asistencia mucho menor el resto del año, pareciera que solo se acuerdan de Dios en estas fechas.
Desde parroquias católicas hasta templos cristianos y evangélicos, miles de personas acudieron este fin de semana a ceremonias como el Domingo de Ramos, marcando el inicio de una de las temporadas más importantes del calendario religioso.
Una fe de temporada
Durante estas fechas, es común observar filas para ingresar a templos, celebraciones con alta participación, actividades como procesiones y viacrucis. Sin embargo, líderes religiosos entre ellos pastores y párrocos reconocen que esta afluencia no se mantiene de forma constante durante el año.
En estas fechas viene mucha gente que no vemos regularmente, algunos prometen que ahora sí regresarán, pero no es cierto, se vuelven a ir”, expresó el pastor Antonio Martínez Pérez.

Creyentes hay… pero no siempre practicantes
De acuerdo con datos del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), en el Estado de México (EMX) cerca del 78.6% de la población se declara católica, mientras que alrededor del 7.9 por ciento pertenece a iglesias cristianas o evangélicas.
Incluso el Estado de México (EMX) es la entidad con mayor número de católicos del país, por su población total, sin embargo, la alta asistencia a las parroquias suele concentrarse en momentos específicos como la Semana Santa.
En otras palabras: la fe permanece, pero su práctica se intensifica solo en fechas clave.
Entre tradición, cultura y costumbre
Párrocos y pastores coinciden que la participación masiva en estas celebraciones responde no solo a motivos religiosos, sino también a factores sociales como tradición familiar, costumbre, identidad comunitaria y simplemente periodo vacacional.
Para muchos, acudir a misa o participar en rituales como la bendición de palmas o el viacrucis forma parte de una práctica heredada más que de una rutina constante.
Sin duda en el Estado de México (EMX) la fe no desaparece, pero se manifiesta con mayor fuerza en momentos específicos, cuando tradición, cultura y espiritualidad se encuentran en un mismo espacio.







