Pagan mexiquenses hasta 60 pesos por kg de jitomate; impacta inflación
TOLUCA, Edomex., 24 de marzo de 2026.- Los estragos por el entorno internacional y factores climáticos ya comienzan a sentirse en el bolsillo de los mexiquenses. De acuerdo con el más reciente reporte del Índice Nacional de Precios al Consumidor (INPC), publicado por el Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI), durante la primera quincena de marzo se registró una aceleración inflacionaria impulsada principalmente por el encarecimiento de los alimentos frescos. La inflación general anual se ubicó en 4.63 por ciento, superando las previsiones y alejándose de la meta del Banco de México.
El principal motor de este repunte fue el componente no subyacente, que incluye productos con alta volatilidad en sus precios. En este rubro, las frutas y verduras registraron un incremento quincenal de 8.34 por ciento, convirtiéndose en el factor de mayor presión sobre el gasto de los hogares.
Impactan factores externos en la producción de alimentos
En los mercados y tianguis del Estado de México (EMX), este incremento ya se refleja en los precios al consumidor, ya que el jitomate, uno de los productos más afectados, se comercializa entre 35 y hasta 60 pesos por kilogramo, dependiendo de la calidad y el punto de venta; mientras que el limón ronda entre 30 y 45 pesos por kilo; el tomate verde se ubica entre 35 y 40 pesos; por su parte, la papa oscila entre 28 y 35 pesos por kilogramo.
Estos niveles representan incrementos significativos en pocas semanas, ya que algunos productos han llegado incluso a duplicar su precio, como el caso del chile serrano, que pasó de venderse entre 25 y 35 pesos a principios de año, a ubicarse actualmente entre 50 y hasta 70 pesos por kilo, consolidándose como otro insumo básico con fuerte impacto en la economía familiar.
El informe sugiere que, además de factores internacionales como las tensiones geopolíticas y su impacto en energéticos, también influyeron condiciones climáticas adversas, como heladas en regiones productoras, que afectaron la oferta de productos agrícolas y elevaron su costo. Esta combinación ha generado aumentos atípicos para la temporada, en la que usualmente los precios tienden a estabilizarse.
Para contener un mayor impacto inflacionario, el Gobierno Federal ha mantenido estímulos fiscales a los combustibles a través del IEPS, con apoyos cercanos al 60 por ciento en el diésel y alrededor del 20 por ciento en la gasolina magna, con el objetivo de evitar mayores incrementos en los costos de transporte y distribución.
A pesar del aumento, algunos productos y servicios registraron descensos en sus costos
Pese a la presión en alimentos, algunos productos y servicios mostraron una tendencia a la baja. Los paquetes de internet, telefonía y televisión de paga, así como el precio del huevo, registraron descensos, lo que contribuyó a moderar parcialmente el impacto en el INPC.










