Se hunde Chimalhuacán en marginación mientras el gobierno presume logros
CHIMALHUACÁN, Edomex., 12 de noviembre de 2025.- El municipio de Chimalhuacán vuelve a estar en el ojo mediático pero por las razones equivocadas, lejos de los discursos triunfalistas de su presidenta municipal, Chimalhuacán se ha consagrado como el municipio más marginado del oriente del Estado de México (EMX), donde la pobreza, el abandono y la falta de oportunidades siguen marcando la vida cotidiana de miles de familias.
Según datos del CONEVAL, casi la mitad de la población vive en condiciones de pobreza, y uno de cada 10 habitantes sobrevive en pobreza extrema. Cifras que retratan lo que las calles ya gritan: el progreso que presume el gobierno municipal solo existe en redes sociales y en boletines oficiales.
Infraestructura de cartón y obras efímeras
El paisaje urbano de Chimalhuacán habla por sí solo. Calles sin pavimentar, luminarias inservibles, drenajes colapsados y fugas de agua contrastan con los actos públicos donde la presidenta corta listones de obras “históricas” que no cambian la vida de la gente. La gestión municipal parece más interesada en fotografías y propaganda que en resolver los problemas estructurales de servicios, movilidad y vivienda. Mientras tanto, en barrios como San Pedro, Acuitlapilco o Xochiaca, los vecinos siguen lidiando con inundaciones, basura acumulada y transporte caótico, sin que las autoridades den respuestas concretas.
Economía estancada y jóvenes sin futuro
La falta de empleo formal y el predominio de la economía informal condenan a Chimalhuacán a un círculo vicioso de pobreza. El comercio ambulante, los tianguis y los mototaxis son el sustento de miles de familias que viven al día, sin seguridad social ni alternativas de crecimiento. La educación, lejos de ser una vía de escape, sufre abandono y deserción, especialmente en el nivel medio superior. Las promesas de “transformación” se diluyen entre presupuestos sin rumbo, funcionarios improvisados y una administración que confunde asistencialismo con desarrollo social.
Inseguridad y miedo: la otra cara del Chimalhuacán
A ello se suma una realidad que el gobierno local intenta minimizar: la inseguridad cotidiana. Datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública ubican a Chimalhuacán entre los municipios con mayor número de robos, violencia familiar y agresiones. La presencia policial es escasa y las patrullas, más decorativas que operativas. Los ciudadanos viven entre la desconfianza hacia la autoridad y el hartazgo ante la impunidad.
Una presidenta desconectada del pueblo de Chimalhuacán
La presidenta municipal ha demostrado una distancia preocupante con la realidad de su propio territorio. Mientras en sus eventos públicos habla de “avances históricos” y “reconstrucción social”, los barrios siguen sin agua, sin alumbrado y sin futuro. El contraste entre su discurso y la vida diaria de la población es tan evidente que ni los propios simpatizantes de su partido pueden defender la gestión. En Chimalhuacán, la política se volvió un espectáculo, y la gobernanza, un acto de simulación.






