Tiene Nazario Gutiérrez un ejercito de asistente y hasta lo visten
TOLUCA, Edomex., 9 de junio de 2026.- En Texcoco, el alcalde morenista Nazario Gutiérrez Martínez cuenta con un grupo de funcionarios que lo asisten en todo momento; muchas veces le pasan el agua, le detienen el celular y en ocasiones hasta lo ayudan a vestirse, así quedó demostrado recientemente en una gira de trabajo por el municipio.
De acuerdo con una fotografía difundida en redes sociales, se aprecia al titular de Seguridad Pública y Movilidad de Texcoco, Roberto Hernández Romero, junto con otro funcionario, ayudar al alcalde a ponerse un overol y botas para protegerlo del agua y el lodo.

En la imagen se observa que Hernández Romero porta un arma corta en la cintura y le mete la mano en la espalda para subirle el overol, con ayuda de otro funcionario que carga una camisa blanca con logos oficiales del Ayuntamiento de Texcoco.
Nazario Gutiérrez ayuda a que el trabajo sea más rápido
En la ilustración se ve al edil morenista portando un sombrero y tomar del hombro a los funcionarios para que puedan cumplir con su tarea rápidamente y así continuar con la gira.
De acuerdo con empleados del Ayuntamiento, esa fotografía solo evidencia el día a día del alcalde, pues desde su llegada al cabildo se mueve en camionetas de lujo y con un grupo de funcionarios que lo asisten en cualquier momento que se requiera.

Los tropiezos de una larga carrera política
La polémica por la fotografía se suma a una serie de episodios que han marcado la trayectoria del alcalde texcocano. Uno de los más recientes ocurrió durante un evento de la Cruz Roja, cuando lanzó una frase que rápidamente se viralizó:
"Nos podemos quedar con terrenos, pero no con las alcancías".
Aunque posteriormente fue interpretada por algunos simpatizantes como una broma, el comentario provocó una ola de críticas en redes sociales debido a la sensibilidad que existe en torno a los conflictos por la tenencia de la tierra y la corrupción.
La fotografía de un alcalde siendo vestido por sus subordinados podría parecer un detalle menor. Pero en tiempos donde la ciudadanía exige congruencia entre el discurso y los hechos, la imagen terminó convirtiéndose en una metáfora del ejercicio del poder: mientras miles de texcocanos enfrentan diariamente problemas de inseguridad, movilidad y servicios públicos, quienes deberían resolverlos aparecen ocupados acomodando el overol del presidente municipal.










