Transforman recolectores de Metepec su ruta en fiesta para niños
METEPEC, Edomex., 30 de abril del 2026.- Con dinero de su propio bolsillo, reunido de las propinas que reciben por su trabajo diario y sin apoyo de ninguna autoridad, trabajadores de recolección de basura en Metepec transformaron sus camiones y su jornada laboral en una celebración para niñas y niños, llevando juguetes, música y alegría por distintas colonias.
Como cada 30 de abril, los recolectores dejaron por unas horas la rutina para sorprender a las familias durante sus recorridos habituales. Con globos, personajes infantiles y música, las unidades avanzaron por las calles mientras los niños salían emocionados a dejar la basura.
Detrás de esta celebración hay organización y esfuerzo. Durante semanas, los propios trabajadores juntaron dinero para comprar balones, muñecas y otros regalos que entregaron personalmente a muchos niños, incluso de escasos recursos.

Una tradición que nace de ellos mismos
Lejos de tratarse de un evento oficial, esta actividad se ha mantenido por iniciativa de los mismos trabajadores, quienes desde hace varios años repiten esta acción como una forma de convivir con los reyes de la casa que ven a diario y que se han vuelto parte de sus vidas.
Vestidos como superhéroes y con el rostro pintado, recorrieron calles y fraccionamientos, provocando sonrisas entre los pequeños, quienes esperaban desde muy temprano la llegada de los camiones, no solo por la recolección, sino por la sorpresa que traían consigo.

Alegría en medio de la rutina diaria
Durante el recorrido, los niños recibieron juguetes directamente de manos de quienes, todos los días, realizan uno de los trabajos más pesados en la vía pública. Entre bolsas de basura y rutas largas, los camioneros no solo convivieron, sino que dejaron un recuerdo para toda la vida.
Padres de familia y vecinos reconocieron el gesto, al señalar que se trata de una acción que nace del esfuerzo propio y que logra generar momentos de felicidad en las colonias.

Más que un servicio, un gesto de empatía
Los trabajadores coincidieron en que esta actividad no busca reconocimiento, sino compartir un momento especial con la niñez.
Cada año, sin recursos externos y con organización propia, repiten esta tradición que convierte por unas horas su labor cotidiana en una oportunidad para llevar alegría a quienes más lo disfrutan.










