Transforman villancicos la Navidad en México con herencia colonial viva
TOLUCA, Edomex., 17 de diciembre de 2025.- Los villancicos surgieron en España como cantos populares de las villas, con temáticas cotidianas. Tras la Conquista, fueron introducidos a la Nueva España como herramienta de evangelización, por su lenguaje sencillo y musical, clave para catequizar a la población indígena.
Florecimiento en el siglo XVII
En el siglo XVII, el villancico vivió su auge en México. Se volvió más complejo, con coros, varias voces e instrumentos, influenciado por la música italiana y española. Investigaciones históricas señalan que catedrales como las de México y Puebla fueron centros de producción musical del género.
Autores y crítica social
Figuras como Sor Juana Inés de la Cruz escribieron villancicos que, además de lo religioso, incorporaron críticas sociales sutiles. Compositores como Antonio Salazar y Miguel Mateo Dallo y Lana consolidaron el género en el ámbito litúrgico novohispano.
Mestizaje musical
Campesinos e indígenas adaptaron los villancicos a ritmos locales, lenguas y tradiciones propias. Este mestizaje transformó los cantos religiosos en expresiones culturales únicas, reflejo de la diversidad mexicana.
De los templos a las posadas
Con el tiempo, los villancicos pasaron del culto a la vida cotidiana y se volvieron esenciales en posadas y celebraciones familiares. Formando parte del repertorio navideño nacional, cantado cada diciembre por millones de personas en México.
Tradición viva en la Navidad actual
Hoy, los villancicos siguen siendo fundamentales en las celebraciones navideñas, desde cantos solemnes en misas hasta melodías festivas en posadas, reuniones familiares y conciertos. Coexisten clásicos españoles como 'Los peces en el río' y 'Arre, borriquito' con piezas internacionales como 'Noche de Paz' o 'Blanca Navidad’, así como villancicos latinoamericanos como 'Mi burrito sabanero'.










