TOLUCA, Edomex., 8 de febrero de 2019.- El proyecto federal del Tren Maya se enfrenta a diversos retos en materia ambiental, destacó el especialista David Velázquez Torres, en la Facultad de Geografía de la Universidad Autónoma del Estado de México.

Al dictar la conferencia “Tren Maya. Transformaciones territoriales, vulnerabilidad y resiliencia”, en el marco del Cuarto Congreso Internacional sobre Resiliencia, Territorios y Gobernanza. Vinculación con la Sociedad, explicó que esta obra tiene como objetivo conectar, a través de mil quinientos kilómetros, a tres grandes regiones del sur del país: la parte selvática de Chiapas, la región del Golfo en la península de Yucatán y la sección de Caribe en Quintana Roo.

Este gran proyecto, indicó, busca reactivar la zona, potenciar la capacidad y dinámica comercial, económica y social de la región. “Trasladaría a más 30 millones de turistas mexicanos y extranjeros anualmente, lo que dejaría una enorme derrama económica”.

El investigador de la Universidad de Quintana Roo subrayó que es crucial considerar la sustentabilidad de la zona y analizar cómo se van a tratar las áreas protegidas.

“Deben modificarse leyes en materia de protección ambiental y considerar la tectónica del lugar, por la gran cantidad de cenotes y diversos tipos de suelo que existen en la zona”.

Asimismo, puntualizó David Velázquez Torres, es fundamental contemplar los planes de desarrollo urbano estatales y municipales de la región.

Por ejemplo, dijo, el Tren pasaría por Calakmul, la reserva más importante del sur del país, que cuenta con más de 700 mil hectáreas de bosque tropical y varias zonas arqueológicas. “Resultaría en grandes impactos ambientales e históricos”.