Truncan el sueño de familia en Naucalpan con fraude vehicular
NAUCALPAN, Edomex., 25 de febrero de 2026.- Aarón, padre de familia y persona trabajadora, asegura sentirse estafado al comprar un auto para ocuparlo como taxi, pagar una fuerte cantidad y después ser despojado del mismo por el supuesto dueño en Naucalpan, Estado de México (EMX).
Con la necesidad de sacar adelante a su familia y tener un patrimonio, la víctima argumenta que el 9 de septiembre de 2020, un señor de nombre Feliciano M. le vendió la unidad por 325 mil pesos; sin embargo, al poco tiempo de liquidar su deuda le fue arrebatado su vehículo junto con los sueños a futuro.
Llegó su nieto a reclamar el auto y lo despojó en Naucalpan
A decir de la víctima, el señor Feliciano M. solamente le entregó un contrato de compraventa; no obstante, ahora vive desilusionado, solicitando la intervención de las autoridades. Este fue su testimonio al respecto:
“El 9 de septiembre, mi madre y yo veníamos circulando sobre la carretera, cuando una avería en el auto ocasionó que se apagara. Al descender de él para averiguar el problema, llegó una persona supuestamente del Ministerio Público, quien me exigió abandonar la unidad.
Posteriormente, al paso de 30 minutos, llegó el supuesto nieto del señor Feliciano, quien se identificó como Iván y, junto con varias personas, me despojaron del auto, argumentando que él nunca lo había vendido. Como parte del argumento, me comentó que si quería la unidad de vuelta, debía pagarle 120 mil pesos extras”.
Seis años sin respuesta de las autoridades
Ahora, a seis años de ser víctima de un fraude, Aarón argumenta que después de sacrificar tiempo con sus hijos y de pagar más de 300 mil pesos, debe conducir un auto ajeno. Asimismo, asegura que hasta el momento ninguna autoridad lo ha ayudado a recuperar su vehículo, el cual le costó tiempo, sacrificio y momentos compartidos con su familia.
“Yo sacrifiqué tiempo con mis hijos para poder salir adelante, para que al final no tenga nada y vuelva a ser chofer de otra persona. Yo solo quería mi taxi para manejarlo, que fuera propio, no un ajeno como este”.










