Una foto que no corresponde a este siglo; inundaciones en la zona oriente
A mis amigos de Neza
Varias colonias de Ciudad Nezahualcóyotl estuvieron inundadas durante 48 horas.
Vimos, una imagen que no corresponde a este siglo, miles de personas con el agua más allá de las rodillas en los tiempos de la 4T.
El pasado 4 de junio la Universidad Nacional Autónoma de México (UNAM) advirtió que las lluvias en el Valle de México serían cada vez más intensas.
Indicó que más allá de la emergencia inmediata, este tipo de eventos evidencian los límites de la infraestructura urbana frente a un clima cada vez más extremo.
Las investigaciones del Instituto de Ciencias de la Atmósfera y Cambio Climático y el Instituto de Geofísica de la UNAM documentaron “el impacto de la expansión urbana sobre el clima local. El efecto isla de calor puede elevar la temperatura en zonas urbanas hasta 10°C más que en áreas rurales, lo que modifica los patrones de precipitación”.
Las entidades universitarias utilizan un protocolo institucional desarrollado por la propia UNAM que consiste en:
- Monitoreo constante de información meteorológica confiable
- Limpieza preventiva de azoteas, coladeras y drenajes
- Simulacros de evacuación y capacitación de brigadistas
- Señalización y mantenimiento de rutas de emergencia
- Coordinación con Protección Civil, Bomberos y servicios médicos
- Evaluación inmediata de daños y activación de planes de evacuación, mismo que se aplica más allá de la Máxima Casa de Estudios.
Sin embargo, no todo se le puede achacar a las lluvias atípicas.
En la zona oriente del Edomex, en Neza, observamos más de 24 colonias inundadas, 15 de ellas en emergencia; dos con daños muy graves.
Más de 22,000 afectados, negocios, viviendas, templos y escuelas, nadie se salvó ahí.
En Ciudad Nezahualcóyotl como es sabido (históricamente) las colonias Ampliación Villada y Villada siempre han padecido este problema.
Ahora se sumó la Tercera Sección de La Metropolitana y la colonia Evolución.
Desafortunadamente tardaron más de 48 horas en desalojar el agua.
Pero, basta observar un mapa del Valle de México del siglo pasado, donde se observa claramente todas las montañas de Iztapalapa y lo que era el lago de Texcoco ahora ciudad Nezahualcóyotl.
Históricamente el agua de Iztapalapa va hacia lo que ahora es Nezahualcóyotl, “las colonias del ex vaso de Texcoco”. Desahoga hacia la parte baja.
Pero no todo es responsabilidad de las lluvias atípicas. Ni tampoco de que “se trate de una zona baja”. Nos preguntamos, ¿Y las obras de mitigación?
¿Y el mantenimiento y cambio de ductos de drenaje?
¿Y la sustitución de la red primaria de drenaje?
¿Y la conexión a los drenajes profundos y drenes que desahogan?
O simplemente ¿qué ha pasado con el “malacateo”? Sí, ese procedimiento con el cual se limpian los tubos del drenaje. Nos dicen que en Neza es tan viejo que ya no se puede hacer.
Pero ahí el grupo gobernante, sigue ganando elecciones desde 2011.
Hay que recordar que estas inundaciones vienen desde 2010-2011 y más reciente en 2018.
Por otro lado, también se sabe que el drenaje del metro de la línea A, sus aguas se vierten hacia La Paz, por eso se inunda.
Es decir que ha hecho falta una planeación, no de un año y no de anuncios de “proyectos de Zona Oriente”.
Si no que hace falta una planeación para toda una generación, con una visión de 20 a 30 años, más allá del partido que gobierne. No solo invertir para ganar elecciones.
Hace falta la sustitución de redes de drenaje, hace falta limpiezas de drenaje.
Obras de conexión a los drenajes profundos.
Una cultura de limpieza en las calles.
Y no esperar a que llegue el Gobierno Federal a rescatar o a salvar.
O que venga el Ejecutivo a decir cómo invertir bien y gastar el dinero, aunque luego los ediles hagan tik toks con “sombrero ajeno”.
Es posible evitar las inundaciones y las pérdidas económicas. En manos de la inversión y la planeación. El actual gobierno municipal puede, claro si quiere.
El gobierno estatal también debe intervenir, si también quiere hacer algo para las próximas generaciones, más allá de la foto.
Nos leemos después. Bendiciones.










