Urge inversión, cooperación y regulación del fenómeno migratorio
-De otra manera, evolucionará a una crisis humanitaria
Les deseo una semana productiva, amig@s de Quadratín!
El próximo 20 de mayo se realizará el segundo debate presidencial. Entre los temas a tratar, quiero referirme a los derechos de los migrantes porque en esta problemática solemos ser víctimas y victimarios al mismo tiempo. Víctimas en nuestra relación con Estados Unidos (EU) y victimarios con nuestros hermanos de América Central.
El Anuario de Migración y Remesas, México 2017 (Fundación BBVA Bancomer A.C., Consejo Nacional de Población), los migrantes internacionales representan 3.3% (243.7 millones) de la población mundial. Los cinco principales países de origen de migrantes son India (6.4%), México (5.1%), Rusia (4.3 %), China (3.9%) y Bangladesh (3.0%).
Los EU son el destino de inmigrantes más importante con 19.1%, seguido por Alemania (4.9%), Rusia (4.8%), Arabia Saudita (4.2%) y Reino Unido (3.5%).
De los migrantes mexicanos, 98.4% tiene como destino América del Norte, fundamentalmente EU La población mexicana sin documentos en el vecino del norte se estima en 5.9 millones. Hasta 2016, habían sido aceptados en DACA 752 mil 154 jóvenes, de los cuales 588 mil 859 son mexicanos.
Sin embargo, entre 2009 y 2015, EU detuvo a cerca de 3.4 millones de migrantes mexicanos.
Se estima que, en 2017, las remesas en el mundo alcanzaron 600 mil millones de dólares. Estados Unidos, Arabia Saudita y Emiratos Árabes Unidos fueron los principales emisores de remesas; India, China y Filipinas, los principales receptores durante 2015. En 2016 las remesas a México alcanzaron su máximo histórico, con 26 mil 970 millones de dólares.
En sentido contrario, se estima que por la frontera sur de México entran cada año en promedio 1 millón 700 mil personas, en su mayoría visitantes y trabajadores locales, y migrantes en tránsito a los Estados Unidos.
En 2016, los países de América Central concentraron 97% de las deportaciones mexicanas de extranjeros, principalmente de migrantes provenientes de Guatemala y Honduras.
Las medidas de seguridad al interior de las fronteras de México dependen de fuerzas de seguridad descoordinadas, con graves problemas de violaciones a los derechos humanos, corrupción y desconfianza. Por tanto, a nivel nacional e internacional se conciben nuestras fronteras como espacios inseguros, de criminalidad, de tráfico de drogas, armas y personas, y de corrupción.
En cualquier caso, la causa raíz de la migración mexicana y a través de México, hacia el norte y desde el sur, tiene una explicación muy obvia y lacerante: la pobreza, la marginación y el desempleo.
Por eso que, desde la coalición Por México al Frente proponemos:
- Promover un nuevo programa de cooperación en materia de seguridad con los EU que reduzca la violencia, privilegie la seguridad ciudadana y trate con la misma importancia los tráficos ilícitos de ambos lados de la frontera (estupefacientes hacia allá, armas hacia acá).
- Impulsar el cabildeo en el Congreso de los EU para posicionar el interés nacional de México en temas sensibles como la política migratoria, la seguridad y el libre comercio en la región.
- Fortalecer la defensa de los derechos humanos y laborales de los migrantes mexicanos en EE.UU. y el resto del mundo.
- Empoderar a las comunidades de origen mexicano en los EU, apoyando su agenda y con la regularización documental de los dreamers.
- Evaluar y diseñar nuevos programas de apoyo a migrantes mexicanos para identificar áreas no cubiertas, priorizando el apoyo legal y la asesoría.
- Destinar mayores recursos para el desempeño de las embajadas y consulados de México, especialmente para la protección de connacionales en el exterior.
- Garantizar el respeto irrestricto de los derechos humanos de los inmigrantes, principalmente centroamericanos, en su tránsito por nuestro país.
- Promover nuevos esquemas de cooperación regional que contemplen el desarrollo local de capacidades en los lugares de origen de la migración.
- Impulsar un mecanismo de integración regional con América Latina y el Caribe que promueva el libre comercio, la migración ordenada, la inversión en infraestructura y el desarrollo sostenible en la región.
- Consolidar esquemas de cooperación internacional y coordinación interagencial en materia de seguridad y combate a la delincuencia organizada transnacional, a partir de los principios de solidaridad, responsabilidad compartida y respeto a la soberanía nacional.
En cualquier caso, la solución de esta grave y lacerante problemática debe ser un esfuerzo conjunto entre los países con los que compartimos una frontera común, centrado en atraer proyectos de inversión para revertir la histórica exclusión y falta de movilidad social de las poblaciones locales. De otra manera, en los próximos años enfrentaremos una de las mayores crisis humanitarias a nivel global y no habrá recursos que alcancen para resolverla.






