·           Urgencias y desatinos por el Plan Nacional de Desarrollo
·           AMLO convocó a elaborarlo el 18 de noviembre de 2017
·           Y él confirma nuestra primicia sobre Romero Deschamps

Vaya, primero un detalle positivo:

El gobierno federal y el Movimiento de Regeneración Nacional (Morena) son uno.

Aquél ordena y éste obedece.

Si el titular de aquél –ustedes ya saben quién- ordena cambiar iniciativas, minutas y leyes, éste se declara conforme y moviliza la maquinaria para dar gusto al jefe.

Pero si no hay consenso, lo sentimos mucho, señor, no haremos un período extraordinario de sesiones, pero trabajaremos consensos para el próximo período ordinario.

Y ahí van, de la mano y con apuros porque los tiempos y las condiciones apremian para dar al señor cuantos instrumentos dice necesitar para dar lustre a su gobierno.

Ya lo dijo a sus coordinados Mario Delgado, pastor de San Lázaro: la agenda de ya saben quién puede ser mayor, pero centrémonos en abolir la reforma educativa, ampliar el catálogo de delitos graves para darles prisión oficiosa y revocación de mandato.

En el frente senatorial Ricardo Monreal la tiene más difícil porque no hay consenso para incorporar cuantos puntos manda el patrón para constituir la Guardia Nacional.

Ya veremos porque el Partido Revolucionario Institucional (PRI), factor decisivo en San Lázaro, ya decidió oponerse a modificaciones como lo planteó Andrés Manuel López Obrador.

¿Y LOS 200 EXPERTOS CONVOCADOS?
Hay otra urgencia sin eco parlamentario.

Es el Plan Nacional de Desarrollo (PND), al cual ha convocado Morena porque la gente reclama hacia dónde y cómo avanza este gobierno de mucho discurso y transformaciones todavía en promesas.

La urgencia surgió la semana pasada y, por instrucciones de la Secretaría de Hacienda y Crédito Público (SHCP) de Carlos Urzúa, todas la dependencias tienen un plazo perentorio.

-¿Cuánto? –preguntaron.

-Cuanto antes.

Y como dicho plan se elabora de abajo hacia arriba, ahora tiene usted en grandes apuros a jefaturas de departamentos, direcciones, unidades y otros jefes del organigrama.

Lo quieren tener terminado en los primeros días de febrero, pero uno no sabe por qué las prisas si Andrés Manuel López Obrador encendió una maquinaria el 18 de noviembre… ¡del 2017!

Desde Paquimé, Chihuahua, convocó a hacer la base del plan sexenal, un documento perfectible “a través de redes sociales” para echarlo a andar al alba del sexenio y no perder tiempo.

El grupo lo integrarían, adelantó, “empresarios, intelectuales, representantes de organizaciones sociales” y “todos los mexicanos que tengan algo que aportar”.

Pero todavía no está y puede tardar más de lo deseado porque en muchas áreas faltan pistas, metas, métodos, el cómo y el cuándo de un proyecto muy ambicioso.

AMLO AVALA PRIMICIA DE TELÉFONO ROJO
Lo adelantamos el lunes pasado:

-Por ahora Romero Deschamps no.

Cuando todo mundo habla de su caída como dirigente del sindicato de los trabajadores petroleros, señalamos, Andrés Manuel López Obrador no siente la necesidad de defenestrarlo.

Tampoco para procesarlo.

El propio López Obrador confirmó la primicia de Teléfono Rojo, porque solamente hay una acusación y ninguna prueba sobre la presumible participación del hidalguense en daños a Petróleos Mexicanos (Pemex).

Y mucho menos para involucrarlo en el robo de hidrocarburos, el famoso huachicol hoy manejado por bandas del crimen organizado en El Bajío, en el norte, en el sur, el este y el occidente.

No habrá persecución por consigna, abundó el tabasqueño, y eso da justamente a Romero Deschamps la tranquilidad enunciada aquí el lunes.

Pero mañana le tendremos más datos en este espacio de información.