GUADALAJARA, Jal., 29 de noviembre de 2020.- Ante la displicencia del ayuntamiento de Guadalajara, vendedores ambulantes hacen de las suyas en calles del Centro tapatío, no solo con la venta de artículos de dudosa procedencia, si no también impidiendo la libertad de expresión.

Fue en el andador de Galeana a la altura de Pedro Moreno, a tan solo un par de cuadras del ayuntamiento tapatío, donde el fotógrafo de Quadratín Jalisco, Carlos Zepeda realizaba su labor gráfica, capturando imágenes de las aglomeraciones de gente pese a pandemia del Covid 19. Al parecer algo molestó a los vendedores ambulantes quienes en puño se acercaron al fotógrafo con la intención de quitarle el equipo de trabajo.

El fotógrafo intentó escapar del lugar y defender su equipo, pero el grupo de ambulantes, entre 5 y 8, lo agarraron de la playera y comenzaron a tirarle puñetazos en el rostro y diferentes partes de su cuerpo; de la misma forma el grupo de cobardes estrelló su cámara fotográfica contra el suelo rompiéndole el lente.

De paso le robaron su celular dejándolo incomunicado para solicitar ayuda. Después lo dejaron tirado en el suelo y con la cámara rota debido a los gritos de una vendedora, también ambulante, que les decía que no lo golpearan por que apenas los había dejado en paz el ayuntamiento.

Carlos Zepeda, por seguridad, se resguardó en su domicilio, donde su madre, de profesión enfermera, le dio atención médica.

Fue la policía de Guadalajara quienes recibieron el reporte y de inmediato acudieron hasta el domicilio del fotógrafo para iniciar la carpeta de investigación correspondiente por los golpes, daño al quipo fotográfico y por el robo del celular.