Vive UJAJAY el carnaval que une a Chimalhuacán con fiesta y tradición
CHIMALHUACÁN, Edomex., 4 de marzo de 2026.- Desde el 1 de febrero y hasta el 30 de abril, las calles del municipio se transforman en un gran escenario de música, bailes y tradición con el Carnaval de Chimalhuacán 2026 'Vive en ti ¡Ujajay!', una de las celebraciones culturales más extensas y arraigadas de México, considerada entre los carnavales de mayor duración en el mundo.
La festividad, que inició con el Gran Desfile inaugural el pasado 1 de febrero, reunió a 149 agrupaciones entre comparsas de adultos, infantiles y andancias, con más de mil danzantes que recorrieron un trayecto de aproximadamente 5.5 kilómetros a través de los pueblos originarios del municipio hasta la Plaza Ignacio Zaragoza, desatando música, color y fiesta entre los miles de asistentes.
Historia que se escucha en cada paso
El carnaval de Chimalhuacán tiene profundas raíces históricas que datan del siglo XIX, cuando fue adoptado como una fiesta popular con elementos europeos e indígenas que con el tiempo incorporó la sátira social como parte de su esencia. Fue en ese periodo cuando esta celebración comenzó a consolidarse en el municipio, fusionando música, danza y crítica social en una sola expresión colectiva.
Para muchos comparseros la fiesta no es solo un evento anual: es memoria viva.
“Yo bailo desde que era niño, primero con mi padre y ahora con mis hijos. Cada año preparamos el traje desde antes de enero. Aquí no solo venimos a divertirnos, venimos a recordar quiénes somos”, dijo entusiasmado Ricardo Hernández, integrante de una comparsa adulta, mientras ajustaba su sombrero bordado con hilos de oro y plata. Los trajes pueden costar semanas de trabajo artesanal y representan símbolos culturales que cada grupo decide mostrar en el desfile.

Fiesta que cobija a todas las edades
Entre la multitud que llenó las calles también se escuchan historias de visitantes y familias que llegaron de municipios vecinos para ser testigos de la tradición.
Vengo con mi familia desde Nezahualcóyotl. Es impresionante ver cómo todas las generaciones participan y cómo puedes sentir la emoción en cada esquina. No es solo música, es identidad viva”, narró María González, asistente al desfile que acompañó el recorrido desde temprano en la mañana.
La diversidad también se ve en el público más joven. “Me gusta ver los vestidos, la música y cómo todos bailan. Además hay actividades para niños, y eso nos hace sentir parte de algo grande”, compartió Karina Pérez, quien acudió con un grupo de amigas.

Voces desde el gobierno municipal
En entrevista con este medio, la presidenta municipal, Xóchitl Flores Jiménez, afirmó que el carnaval es mucho más que una fiesta tradicional: “Este evento representa nuestra historia, nuestra identidad colectiva y la fuerza de una comunidad que celebra sus raíces. Hemos trabajado para que este carnaval siga siendo una plataforma de expresión y orgullo para todos los chimalhuaquenses.”
Flores Jiménez destacó que el ayuntamiento destinó apoyos directos a las comparsas y reforzó el operativo de seguridad y logística para garantizar que las festividades se vivan con orden y entusiasmo, haciendo hincapié en la participación de artesanos, músicos, bordadores y familias completas como eje central de la experiencia cultural.
Más que una celebración, una identidad
Desde niños que marchan con entusiasmo hasta adultos mayores que comparten recuerdos de carnavales pasados, el Ujajay de Chimalhuacán es mucho más que un desfile. Es una fiesta que se vive en cada barrio, en cada traje bordado y en cada paso de danza; una historia que se escucha en las calles y se siente en el corazón de quienes participan año con año.

Con miles de visitantes, el carnaval genera además un impacto económico positivo en artesanos, comerciantes y prestadores de servicios locales, fortaleciendo la economía comunitaria mientras preserva una tradición antigua transformada en símbolo de identidad y cohesión social.
Al concluir esta celebración, el sentido de pertenencia perdura más allá de la música y el baile, y la memoria colectiva sigue tejiendo nuevas generaciones de comparseros dispuestos a seguir bailando al ritmo del carnaval más largo de México.










