Viven sobre un vacío: cavernas hunden colonia en Nicolás Romero
NICOLÁS ROMERO, Edomex., 15 de mayo de 2026.- Habitantes de la colonia Elsa Córdova Morán, en el municipio de Nicolás Romero, demandan urgentemente a las autoridades la demolición de viviendas tras detectarse una red de cavernas subterráneas. El conflicto escaló tras la aparición de un socavón de 8 metros de ancho por 6 de profundidad que se abrió a medianoche bajo una vivienda, provocando el colapso paulatino de al menos 15 inmuebles. Los afectados señalan que el riesgo es latente para toda la comunidad, pues el asentamiento fue construido sobre antiguas minas no estabilizadas que comprometen la estructura de toda la calle.
La incertidumbre comenzó cuando los ruidos de la tierra crujiendo alertaron a los residentes, quienes mediante asambleas vecinales y alarmas comunitarias confirmaron que el suelo se estaba hundiendo. Ante la magnitud del riesgo, diversas familias fueron evacuadas y reubicadas en otras colonias por Protección Civil; sin embargo, la infraestructura dañada permanece en pie, representando una amenaza constante para las viviendas colindantes que aún están habitadas. Los vecinos exigen que el gobierno actúe antes de que el terreno ceda por completo y provoque una tragedia de proporciones mayores.
El riesgo latente de las minas
La magnitud del desastre geológico abarca un predio de aproximadamente 100 lotes, donde la inestabilidad de la tierra ha vuelto inhabitable gran parte de la zona. Aunque las autoridades realizaron un desalojo preventivo inicial, el problema de fondo persiste debido a que las estructuras dañadas actúan como un peso muerto que acelera la erosión del subsuelo cavernoso. Los residentes que permanecen en el área aseguran que las grietas en el pavimento se expanden cada día, evidenciando que las minas siguen activas en su proceso de hundimiento.
Expertos locales señalan que las filtraciones de agua y la falta de un relleno técnico adecuado en las antiguas excavaciones mineras son los principales causantes de estos socavones. Los colonos temen que, con la llegada de las lluvias, el agua reblandezca aún más las paredes de las cavernas, lo que podría generar un efecto dominó que termine por devorar las casas restantes. La exigencia de estudios de suelo actualizados es una prioridad para determinar si el resto de la colonia puede ser rescatada o si el desalojo debe ser total.

Inseguridad en el vacío urbano
El abandono de estas propiedades ha derivado en una crisis de seguridad que azota a quienes aún residen en los alrededores de la zona de desastre. Al quedar las casas vacías y sin vigilancia, grupos de delincuentes y personas ajenas a la comunidad han tomado estos inmuebles como refugios para ocultarse tras cometer ilícitos. Los vecinos reportan un incremento alarmante en los asaltos a repartidores de pizza y proveedores de servicios, quienes ahora se niegan a entrar a la colonia por el temor a ser emboscados en las ruinas.
La situación ha alterado la paz social de la colonia Elsa Córdova, ya que los espacios abandonados son utilizados para el consumo de sustancias y para amedrentar a las familias que transitan por la zona. “Viene gente fea a hacer cosas que no deben”, denuncian los padres de familia, quienes han tenido que restringir las salidas de sus hijos ante la presencia de desconocidos que pernoctan en las casas colapsadas. La demolición no solo se solicita por seguridad civil, sino como una medida urgente para erradicar estos focos de delincuencia que mantienen a la colonia bajo asedio.
Llamado a la acción institucional
Ante este panorama, la asamblea vecinal solicita formalmente al Ayuntamiento de Nicolás Romero y al Gobierno del Estado de México (EMX) el ingreso de maquinaria pesada para derribar las construcciones de alto riesgo. Los colonos argumentan que mientras las edificaciones pesadas permanezcan sobre las minas, la presión mecánica sobre las bóvedas subterráneas será insoportable para el terreno. La eliminación de este peso muerto es considerada por los ingenieros civiles como el primer paso necesario para estabilizar el sector y evitar que los hundimientos continúen avanzando hacia otras calles.
Finalmente, los habitantes exigen que tras la demolición se realicen obras de mitigación y relleno de las cavernas detectadas para garantizar la seguridad a largo plazo. La comunidad se siente en el olvido institucional, viendo cómo su patrimonio se desmorona mientras los delincuentes se apropian de lo que queda de sus calles. El llamado es enérgico: requieren que se limpie la zona de escombros y se clausuren definitivamente los accesos a las minas para que la colonia Elsa Córdova pueda recuperar la tranquilidad y la seguridad que perdió bajo el suelo.






