
El reverso de la moneda
Por Manuel Boullosa G.
Para un grupo de amigos es hora de salir a comer y se dirigen al lugar seleccionado, antes de ver el menú piden un cubetazo!, y no precisamente de los que se acompañan escarchados; para sorpresa de los comensales, a uno de los recién llegados le vacían sobre la cabeza un recipiente con agua helada. Descuiden, no era sábado, el baño fue en apoyo a la campaña que promueve la difusión y el estudio de la enfermedad llamada Esclerosis Lateral Amiotrófica (EAL).
En efecto, de esta enfermedad que muchos desconocíamos siquiera su existencia, se ha hecho una difusión a nivel mundial a través de los medios de comunicación, principalmente en redes sociales, para promover su conocimiento y realizar estudios para una cura. Pero, ¿Cómo inició? ¿Por qué tanto alboroto? Vamos para allá.
Para Pete Frates un joven Norteamericano de 29 años dedicado al Béisbol Universitario el panorama del juego cambio drásticamente; cuando en el año 2012 comenzó a tener síntomas que cada vez le dificultaban más la movilidad. En la actualidad, Pete ya no puede moverse por sí mismo y este es el motivo que inspiró a muchas personas de su ciudad natal a promover el desafío de mojarse con agua helada para dar a conocer la enfermedad y sus consecuencias, quien no lo hiciera aportará la cantidad de 10 dólares, que se destinarán a la investigación y estudios avanzados para saber las causas que originan este mal y trabajar en una posible cura.
Se le llama Esclerosis Lateral Amiotrófica o enfermedad de Lou Gehrig, llamada así, porque en 1939 el famoso jugador de béisbol de los Yankees de Nueva York en Estados Unidos, fue diagnosticado con ella, encontrando la muerte en 1941. Es una enfermedad neurológica grave que afecta el sistema nervioso central (cerebro y médula espinal) del cuerpo humano, limita la fuerza e impide la movilidad de brazos, piernas y en casos severos, daña la función del habla. Eso es lo que le sucedió al joven Frates, y seguramente a muchas personas más. En este camino, describiremos los síntomas y algunos datos que pueden ser de ayuda para saber un poco más acerca de este padecimiento.
Los primeros síntomas de la enfermedad son similares a los de la Esclerosis Múltiple. Órganos como el cerebro y la médula espinal se ven afectados en sus funciones primarias debido a que las neuronas que controlan nuestros músculos llamadas neuronas motoras, comienzan a fallar; es decir, se desgastan o mueren y ya no pueden enviar mensajes a los músculos, lo cual finalmente lleva al debilitamiento muscular y a la incapacidad para mover los brazos, las piernas y el cuerpo en general.
Cuando la afección empeora, los músculos del tórax dejan de funcionar y se vuelve difícil o imposible respirar por sí mismo. Es importante mencionar que este malestar no afecta los sentidos (vista, olfato, gusto, oído y tacto). Pero quien lo padece, va perdiendo la capacidad de deglutir los alimentos; aunado a ello, la falta de movilidad ocasiona pérdida de peso al enfermo; por eso, es importante vigilar la alimentación que se da al paciente.
Para su detección, los médicos hacen pruebas que van desde las más simples, como exámenes de sangre, hasta resonancia magnética o tomografía computarizada. Las causas siguen sin conocerse, y los investigadores tratan de desarrollar un método que disminuya el deterioro en la calidad de vida de quienes la padecen. Y ese es el motivo por el cual, miles de personas alrededor del mundo han dado su apoyo para esta noble causa.
Al final del camino, para el consumado jugador de grandes ligas o para el amateur Pete Frates, correr las bases y anotar otra carrera más resulta imposible. Pero a los jóvenes que están iniciando en el Rey de los deportes y para quienes gozan de buena salud, aún hay tiempo. Un examen médico, un cambio en los hábitos alimenticios, la práctica de algún deporte o simplemente una buena caminata de vez en cuando pueden ayudarnos a tener una mejor calidad de vida. Así que si a usted no le da frió, ponga en práctica lo del cubetazo! y hasta pronto.