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¿Por qué se tiene que ir Raúl Domínguez Rex?

Javier Mtz. Ferrusca
 
| 30 de mayo de 2014 | 11:00
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Ante el impasse que ha tomado la salida del líder estatal de Partido Revolucionario Institucional Raúl Domínguez Rex, la pregunta obligada es ¿por qué se tiene que ir? y ¿por qué se está tardando el relevo?, motivos hay de sobra, pero sólo por mencionar algunos diremos que el desgaste sufrido es bastante, no supo conservar los equilibrios entre grupos y, por supuesto, le descubrieron el juego sucio de la afiliación de militantes y Carlos Iriarte no puede dejar en orden Huixquilucan ante su salida.

A pesar de haber sido elegido por cuatro años y de llevar apenas dos y medio, el líder priista ha sufrido mucho desgaste al interior del PRI, el trabajo de renovación de comités municipales, seccionales y la campaña de afiliación con metas muy ambiciosas, ha propiciado que Domínguez Rex sea visto como una personas que ya no tiene camino por recorrer adentro de su partido.

Los mismos cuadros del Revolucionario Institucional piensan que no debe llegar a las próximas elecciones porque no tienen confianza en su parcialidad para decidir en un proceso, ya que tan solo en el tiempo que lleva ha roto los equilibrios entre los grupos del PRI, acumulando 14 delegados regionales y más de 40 municipales para la CTC.

A esto hay que sumarle que su paso por el PRI ha sido gris, al no defender al gobernador en conflictos que le corresponden como presidente del partido, los ataques de Antorcha, y el último, los rumores de su salida, mismos que Eruviel Ávila tuvo que atajar solo.

Pero el tema que le puede dar la puntilla a su liderazgo partidista, son las pruebas que se han vertido en las redes sociales en donde se da cuenta de la forma en que usan el corporativismo para afiliar en sindicatos, ayuntamientos y hasta en el Seguro Social.

La primera etapa de afiliación termina el sábado 31 de mayo y se espera que ese día o la próxima semana se reúna el Consejo Político estatal del PRI para determinar el futuro de su líder, los rumores colocan a Domínguez Rex en la Secretaría de Transporte. La verdad sólo la conoce el gobernador y él.

En su lugar se rumora la llegada de Carlos Iriarte, alcalde de Huixquilucan, sin embargo, hay otros prospectos con menos problemas e igual experiencia y trabajo político para llegar en su lugar. Esto ante la evidencia de problemas que le han impedido desligarse del Ayuntamiento. Situación que deja entrever su incapacidad para consensuar de manera rápida y que ya debería de dominar, porque en una elección municipal y con el dinamismo del PRI esto va a ser cosa de todos los días.

En realidad hay más candidatos que no tienen condiciones tan delicadas para separarse del cargo y tampoco perjudicaría si dejan un espacio tanto en el Congreso de la Unión como en el Senado de la República, con los cuales el PRI evitaría poner en zona de riesgo el municipio de Huixquilucan.

Uno de los candidatos es mujer, se llama Ana Lilia Herrera, la senadora tiene en estos momentos la responsabilidad con el Movimiento Territorial, pero no encabeza una cartera relevante al interior del Senado, cuenta con experiencia política y al mismo tiempo mandarían un mensaje propio ahora que se viene la equidad en las candidaturas y Metepec no depende de su presencia para retenerse.

Miguel Sámano es el otro candidato idóneo para la tarea que se viene en el PRI para las próximas elecciones, tampoco encabeza una cartera importante, su permanencia en la zona norte no es indispensable para retener la zona, cuenta con la experiencia y las simpatías necesarias para encabezar al PRI y encaja perfectamente con los cambios que se han dado al interior del gabinete estatal.