1er Informe de Gobierno de la primera mujer, de Izquierda, que llega al poder en México
El pasado 1 de septiembre vivimos un momento histórico: por primera vez, una mujer rindió su informe como Presidenta de México. Claudia Sheinbaum no solo compartió los avances de su primer año de gobierno, también nos recordó que la transformación del país tiene rostro de mujer y que las mexicanas hemos abierto un camino que antes parecía imposible. En su intervención, destacó avances significativos en el ámbito social, económico y ambiental, pero más allá de los números, lo que realmente resalta es el profundo compromiso de su administración con los ideales de la 4T.
En primer lugar, quisiera reconocer el contexto en el que la doctora Sheinbaum asume la presidencia de la República. Su llegada al poder no solo es el resultado de un ejercicio democrático ejemplar, sino que también simboliza la victoria de las mujeres mexicanas frente a las estructuras patriarcales que históricamente han excluido su participación plena en la política. La Presidenta se enfrenta a una doble adversidad: ser mujer en una sociedad donde persisten las desigualdades de género y, además, ser líder de una nación en proceso de transformación, un proceso iniciado por un presidente cuya lucha por la justicia social ha marcado el rumbo del país.
El hecho de que una mujer haya alcanzado la presidencia de la República no es solo una victoria para ella, sino para todas las mujeres que luchamos cada día contra la discriminación y las estructuras de poder. A través de su liderazgo, nos demuestra que el cambio es posible, y que las mujeres tienen la capacidad de liderar con visión, inteligencia y, sobre todo, con un compromiso inquebrantable hacia el bienestar de todas y todos. Este logro nos fortalece y nos llena de esperanza a todas, pues es claro que su llegada a la presidencia abre las puertas a una mayor inclusión de las mujeres en la política nacional.
En cuanto a los logros del primer año de gobierno de Sheinbaum, es importante destacar varias áreas clave en las que su administración ha avanzado, siempre en coherencia con los principios de la 4T. La educación, la salud, el combate a la corrupción y el impulso a la justicia social son solo algunos de los pilares que han orientado las políticas públicas de este gobierno. En materia de salud, el sistema de salud universal ha dado un paso importante hacia la cobertura total, garantizando que todas las mexicanas y mexicanos tengan acceso a los servicios médicos, sin importar su condición socioeconómica. Esta política no solo representa un avance en términos de infraestructura, sino también un cambio cultural en el trato a la ciudadanía, priorizando la salud como un derecho y no como un privilegio. Tal como sucedía antes.
En el ámbito económico, la Presidenta ha trabajado incansablemente para diversificar las fuentes de inversión y fortalecer la economía interna, con un enfoque especial en la creación de empleos y la mejora de las condiciones laborales. Poniendo siempre por delante el bienestar de los que menos tienen. La continuación de programas como Sembrando Vida y Jóvenes Construyendo y Escribiendo el Futuro ha sido fundamental para apoyar a las comunidades más vulnerables, son un reflejo de los valores de la 4T: justicia, equidad y bienestar.
Como diputada comprometida con los ideales de la 4T, me siento profundamente orgullosa de ser parte de este proceso histórico. La Presidenta Sheinbaum es una inspiración para todas las mujeres y para todos los ciudadanos que creemos en la justicia social, la equidad y el verdadero cambio. Su trabajo y dedicación son un reflejo de que la transformación de México está en marcha y que, con mujeres como ella al frente, el país puede alcanzar el futuro que todos soñamos.






