ATLAUTLA, Edomex.- 29 de diciembre de 2013.- Pobladores de San Andrés Tlalamac y San Juan Tepecoculco guardan celosamente las pinturas rupestres con una antigüedad de 30 mil años y las cuales se encuentran en las barrancas, donde nuestros antepasados, dejaron en rocas, expresiones sobre su vida sedentaria y símbolos astrales.
Pedro Ibáñez Galicia, noveno regidor, comisionado en turismo, dijo que las pinturas fueron hechas por los primeros pobladores de la zona y que se refugiaban en las cuevas.
“Ahí hay símbolos de animales, así como siluetas del sol y una media luna; seres humanos cazando bestias que existieron hace más de 30 mil años”, destacó.

Indicó que en el poblado de San Juan Tepecoculco, también hay pinturas rupestres en las barrancas de Patlahuaya, Tehuahualpa y Huauhtle, en donde su población es muy celosa de su historia y no permiten su visita.

“En San Juan Tepecoculco, están pintados águilas y colibrís, así como otros animales en roca maciza, sin que el tiempo borre estas huellas de estos sitios”, expresó.
Para ir a las pinturas rupestres de San Andrés Tlalamac, se tiene que bajar del centro del poblado a cinco kilómetros hacia las barrancas de Tehuehueyaca,  luego hacia el oriente del poblado, sin embargo hay que tener mucho cuidado, por lo difícil del camino y la desconfianza de los pobladores.
Las pinturas rupestres en México, son de la edad Paleolítica que simbolizan animales y líneas, así mismo en el Neolítico se representaban con diversos humanos, animales, manos y dibujos del medio ambiente, el cual era la vida cotidiana de los “Hombres de las Cavernas”.