TECÁMAC , Edomex. 10 de diciembre de 2013.- Ante la Comisión Interamericana de Derechos Humanos (CIDH) fue presentada una denuncia por el mal manejo de residuos radioactivos por el estado mexicano en el Centro de Almacenamiento de Desechos Radioactivos (CADAR) ubicado sobre la carretera Tizayuca-Otumba a la altura del kilómetro 18.5, poniendo en riesgo a 34 municipios mexiquenses y a 13 del estado de Hidalgo.
El denunciante Juan Antonio Medina Austria, con domicilio en la calle Guanajuato sin número barrió de Dolores, pueblo de Temascalapa, dirigió el escrito al secretario ejecutivo de la CIDH, Emilio Álvarez Icaza Longoria, el 20 de noviembre de 2013.
Expuso: “En el año de 1994 recibí la invitación del señor Cándido Domínguez González, a una reunión en el pueblo de San Juan Bautista Teacalco Municipio de Temascalapa Estado de México, la reunión se realizó en la casa de una vecina que se encuentra a la salida de la población rumbo a Otumba, ese día, escuché de un “panteón nuclear”, de los muertos por cáncer y de niños que nacieron con malformaciones”.
El antecedente de este depósito es desde que la Comisión Nacional de Energía Nuclear (CNEN) adquirió en 1970 la parte principal del predio de 14.7 hectáreas, según consta en el volumen II, escritura 297, del 18 de junio de 1970 de la Notaría num. 1 de Otumba, Estado de México.
En 1993 el ININ adquirió un terreno adicional de 1.7 hectáreas, según consta en el volumen 270, escritura 13435, del 22 de septiembre de 1993 de la Notaría núm. 1 de Otumba, Estado de México.
“Cuando compraron las tierras, estábamos re contentos, nos dijeron que iban a construir una fábrica y que nos darían muchos trabajos a los que vivimos en Teacalco y Maquixco, todo fue mentira, nos engañaron, al principio pusieron un letrero de lámina con una calavera dibujada con dos huesos cruzados y unas letras con rojo que decían Peligro, luego lo cambiaron”, se asentó el testimonio de los vecinos en la denuncia.
En ese lugar enterraron 96 toneladas de varilla contaminada con cobalto 60, por lo que hubo protestas de los vecinos quienes bloquearon vialidades, pero fueron reprimidos por el ejército.
Ya se cometió la imprudencia de que personal del CADER para ganarse un dinero extra, vendieron tambos cuyo contenido vaciaban, para que la gente de Temascalapa almacenara su agua, sin saber del peligro de la radiación.
“Esto fue antes de la llegada de la varilla y antes de que se inaugurara el pozo de agua potable en el pueblo el 11 de junio de 1999, hasta vino el Gobernador, que se llamaba Cesar Camacho Quiroz y el presidente Municipal Lázaro Juárez Austria que era un chamaco, se llevaron los tambos los del cementerio y ni siquiera nos regresaron el dinero que habíamos pagado por ellos”, expresó Cándido Domínguez.
Desde diciembre de 1984, se almacenan en el CADER de Temascalapa Estado de México, 96 toneladas de varilla contaminada, en “trincheras” – bajo tierra – cubierta solamente con cemento y plástico. Además, 610 fuentes radiactivas selladas y 30 metros cúbicos de desechos radiactivos compactados en tambos de 220 litros. De los 12 mil 700 tambos (bidones), 5 mil de ellos permanecen en siete trincheras junto con yodo 131 y 125, cesio 137, americio 241, carbono 14, y samario entre otros.
Sin embargo, la Comisión Nacional de Seguridad Nuclear y Salvaguardas dictaminó que el Centro de Almacenamiento de Desechos Radiactivos únicamente podrá utilizarse para el almacenamiento temporal de desechos radiactivos, debido a que los estudios de caracterización mostraron que el sitio no es idóneo para ser utilizado para el almacenamiento definitivo, así como el desarrollo urbano alcanzaría el sitio en el futuro y al incremento del uso agrícola de la tierra en los alrededores.
Así mismo, la Cámara de diputados de San Lázaro recomendó en 1998 que ese cementerio no cumplía con las medidas de seguridad y debería de cerrarse, ninguna autoridad acató la petición legislativas.
Las autoridades de los Gobiernos; Municipal, Estatal y Federal no han informado a los habitantes sobre la renovación de la licencia para operar el CADER, número AO0200/1140/96 de fecha 14 de noviembre de 1996 otorgada por la CONASENUSA al ININ, con vigencia hasta el 14 de noviembre de 1998.
“Nadie nos ha dicho por qué se sigue renovando el permiso, si ya dijeron que se lo iban a llevar en siete años y lo dijeron desde 1999, nadie hace nada, no nos toman en cuenta siempre es lo mismo, todos los políticos son iguales, cuando andan de candidatos te bajan las estrellas hasta se comprometen firmando con notario público, pero llegan a la sillita y ya no te conocen ni se acuerdan de sus promesas”, fue el testimonio de Cándido Domínguez ante la CIDH.