VALLE DE CHALCO, Edomex., 21 de diciembre de 2013.- Elías es uno de tantos policías auxiliares que prestan sus servicios a la población de manera prácticamente voluntaria y se sostiene de la cooperación que la gente le da por vigilar.

Se coloca en el puente peatonal de la caseta vieja y con su silbato da el paso a las personas para que puedan caminar con seguridad por el reducido espacio.

Cuenta que el punto en donde le toca vigilar es muy conflictivo: «Aquí es muy difícil la situación, a cada rato los delincuentes se suben a los camiones para asaltarlos, la gente da el aviso pero los maleantes se escapan rápidamente».

El policía de barrio dijo que por las noches es más difícil para las personas que tienen que cruzar el puente porque se arriesgan más, pero por fortuna está bien iluminado.

La gente cruza por los puentes el río La Compañía que ya está encajonado y que divide al municipio de Ixtapaluca con Valle de Chalco.

Los policías vigilan de día y de noche, recaban lo suficiente para medio sobrevivir pero lo peor es que tienen que pagar una cuota de 200 pesos a los delegados municipales para poder trabajar.

Los policías auxiliares no tienen ningún tipo de garantías y, por si fuera poco, el gobierno municipal no los reconoce como oficiales, sólo cuentan el nombramiento de los delegados municipales, sus uniformes los compran ellos mismos, no portan armas y si bien les va los delegados les otorgan radios de comunicación.