TEMASCALAPA, Edomex., 5 de diciembre de 2013.- Resignados se encuentran los habitantes de la comunidad de Maquixco, lugar en donde se ubica el Centro de Almacenamiento de Desechos Radiactivos (Cader), ya que desde su instalación ninguna autoridad ha respondido a su petición de quitar este depósito.

Los pobladores puntualizaron que desde hace 30 años, cuando conocieron que se instalaría el Cader, se manifestaron habitantes de ocho comunidades pero, al llegar elementos del Ejército Mexicano, decidieron cesar su exigencia.

Actualmente ninguna autoridad de salud del Estado de México o del Instituto Nacional de Investigaciones Nucleares (ININ) les ha confirmado que la instalación del también llamado “cementerio nuclear” perjudique su salud.

Dalmasio González Castañeda, tercer delegado de la comunidad, puntualizó que desde hace tres décadas las inconformidades cesaron, aunque reconoce que han muerto habitantes con algunas deformaciones, sin que se afirme que es causada por el depósito nuclear.

“Hace ocho días murió una jovencita que nació bien, pero luego sus huesos se fueron deformando y ya no creció, pero nadie nos informa si es por el almacén nuclear, por eso solamente suponemos que es por eso”.

González Castañeda, narra a Quadratín Estado de México que cuando tenía 24 años trabajó en el Cader, perforando unas fosas, pero cuando se enteró que iba a llegar varilla contaminada renunció, ya que no le proporcionaron equipo para protegerse de la radiación.

“Cuando tenía 24 años trabajé nada más 15 días, rascábamos unas fosas a pico y pala, me salí cuando me dijeron que iban a enterrar desechos nucleares, le iban a poner una capa de plomo y cemento encima”, dijo.

Mencionó que actualmente solo dos personas de la comunidad trabajan en el Cader, ya que los habitantes prefieren laborar en las fábricas de Tizayuca, Hidalgo o en el Distrito Federal, ya que temen que se puedan enfermar debido a los desechos nucleares que se emplean en el almacén.

El tercer delegado informó que actualmente en Maquixco existen 300 habitantes que han aprendido a vivir cerca del Centro de Almacenamiento de Desechos Radiactivos, por lo que mencionó que la gente ya no quiere hacer movimientos para que lo clausuren, porque nadie les hace caso, aunque hace 30 años se realizaron estudios para informales que el agua está contaminada.

“Vino un ingeniero y nos dijo que existía un radio de contaminación de tres kilómetros a la redonda, pero nadie ha confirmado si es verdad”, dijo Dalmasio González.