Parte dos de tres

En realidad el Parque Ecológico Lago de Texcoco es el primer paso para México Ciudad Futura, el megaproyecto que no sólo considera reactivar el lago y fomentar una gran reserva ecológica, sino hacer crecer las lagunas, construir nuevas islas, además de zonas comerciales, de negocios, así como habitacionales, zonas deportivas y de recreación. Todo con una visión futurista de construir un paraíso empresarial y comercial en el ex lago de Texcoco.

Se tendría tres veces la bahía de Acapulco en el lago de Texcoco, con lo que se fomentaría el mismo turismo del Distrito Federal a esa zona, ya que inclusive se tendría permisos para yates y paseos en lanchas.

Dentro de todo este megaproyecto se incluye el nuevo aeropuerto de la Ciudad de México, el cual quedaría en la zona centro del lago, sin que ahora se tenga la resistencia de incómodos ejidatarios.

Pero antes de este gran sueño empresarial, los presidentes en turno de México tienen que limpiar el camino, barrer y esconder la basura literalmente, para que los señores inversionistas no tengan la mínima molestia de encontrar “piedritas en el camino” como lo es el FPDT, antorchistas, invasores, basureros, asentamientos humanos irregulares, entre otros obstáculos que les impida el desarrollo empresarial en conjunto con el gobierno federal.

Si usted recuerda amigo lector, en el 2012 el entonces gobernador del Estado de México, Enrique Peña Nieto, reubicó a más de 600 familias que habían comprado terrenos a ejidatarios de Chimalhuacán, en el predio Hidalgo y Carrizo, al Pimiango, un predio ubicado en el pueblo de Santiago Cuautlalpan, municipio de Texcoco.

Esa reubicación significó otra confrontación entre dirigentes de Antorcha que representaban a las familias de Hidalgo y Carrizo con ex perredistas seguidores del doctor Higinio Martínez Miranda, porque no los querían en Texcoco.

Pero eso no le importó a Enrique Peña Nieto y mucho menos a su sucesor Eruviel Ávila Villegas, que dejaron que se pelearan verbalmente Antorcha y los ex perredistas, ya que habían conseguido su objetivo de sacarlos de la zona del megaproyecto México Ciudad Futura.

Aunque, otros priistas aprovecharon la ocasión de seguir vendiendo terrenos en esa zona de Hidalgo y Carrizo, defraudando a familias que creían que ahí se desarrollaba una zona habitacional.

Tuvo que intervenir la policía federal para sacarlos a la fuerza, porque el gobierno de Felipe Calderón ya había cumplido con la reubicación y no quería a más invasores.

Queda pendiente la limpia de Las Casitas, otro asentamiento humano irregular que se asentó en una franja del Bordo de Xochiaca, donde igual un líder hace fraudes con esos terrenos y, además de hacer negocio, con el cobro para permitir el tiro de cascajo en ese predio donde ya se causó la fractura del Río la Compañía, hace unos días.

La Conagua recuperó 302 hectáreas de Hidalgo y Carrizo, municipio de Texcoco, pero aún le falta por batallar con las tierras de El Caracol, dentro del municipio de Ecatepec, donde la empresa ARA pretende apoderarse de ese espacio para sus propios proyectos habitacionales.

Es escollo social que tenían que desarticular era precisamente del FPDT de San Salvador Atenco, para ello, también controlaron la recién pasada asamblea ejidal en la que se usó el mismo truco de Peña Nieto en la compra de la presidencia de la República, repartieron tarjetas Soriana para comprarle el voto al priista David Ruiz Flores, el pasado 20 de octubre, con la llamada planilla Roja, para quedarse con el comisariado ejidal.

Con esto le quitan poder a los ejidatarios en resistencia, ya que el ejido de San Salvador Atenco era el único que no le quería vender sus parcelas a la Conagua.

Lo que ocurrió el 7 de diciembre al mandar a borrar el mural del FPDT del auditorio municipal Emiliano Zapata de San Salvador Atenco no fue más que un mensaje del gobierno federal priista para borrar toda oposición al megaproyecto México Ciudad Futura.

Ignacio del Valle Medina y sus seguidores podrán alegar muchas cosas, pero ya no tendrán bandera para un nuevo movimiento de resistencia en contra del Aeropuerto Internacional de la Ciudad de México que estará en el megaproyecto de México Ciudad Futura.