BEJUCOS, Edomex., 24 de diciembre de 2013.- Armados con cubetas llenas de agua bendita y flores para lanzarla sobre las calles, pobladores de Bejucos buscan contrarrestar los niveles de violencia que se han registrado en los últimos meses.

Los feligreses llenaron la parroquia de San José a donde llegaron sacerdotes de comunidades vecinas para acompañar al padre oficiante, todos de la Diócesis de Ciudad Altamirano.

Cuatro clérigos participaron en la misa por la paz; luego de dictar la homilía y emitir sus mensaje de aliento y consuelo, cada uno de los religiosos recorrió los diferentes sectores de Bejucos, población mexiquense perteneciente al municipio de Tejupilco, colindante con Guerrero, donde incluso se ha declarado toque de queda en meses anteriores, debido a los constantes enfrentamientos entre grupos criminales y fuerzas policiales y militares.

“Señor Jesús, tú eres nuestra paz, mira nuestra Patria dañada por la violencia, y dispersa por el miedo y la inseguridad. Consuela el dolor de quienes sufren. Da acierto a las decisiones de quienes nos gobiernan. Toca el corazón de quienes olvidan que somos hermanos y provocan sufrimiento y muerte. Dales el don de la conversión”, esta fue parte de la oración emitida por cientos de voces reunidas a favor de recobrar la paz perdida.

Tras la homilía, decenas de personas caminaron por diferentes calles hasta la entrada principal de Bejucos, por el amplio camino donde se ubica un ‘Teocalli’ o sitio de vigilancia que luce abandonado desde hace muchos años y que da la bienvenida al pueblo sureño.