TOLUCA, Edomex., 17 de noviembre de 2013.- La población mexicana presenta importantes índices de subnutrición, deficiencia calórica en los sectores vulnerables y desnutrición, destacaron en el Instituto de Ciencias Agropecuarias y Rurales (ICAR) de la Universidad Autónoma del Estado de México, los especialistas Benito Ramírez Valverde, José Pedro Juárez Sánchez, Claudia Apodaca González y Mónica Ramírez Huerta, quienes consideraron que la ganadería de traspatio es una opción viable para solucionar este problema.

Afirmaron que ante las problemáticas de pobreza e inseguridad alimentaria, es necesario adoptar el enfoque territorial del desarrollo rural; con ello se pretende que no sólo se dirija la política pública al sector agrícola, sino también al sector pecuario de traspatio, así como a las actividades de corte no agrícolas, para fomentar la seguridad alimentaria entre la población con menos recursos económicos.

Los expertos del Colegio de Postgraduados sostuvieron que es necesario emprender acciones para que la ganadería de traspatio represente una oportunidad para mejorar la alimentación de la población pobre de zonas rurales; este tipo de explotación, indicaron, es importante en el país, debido a que 75 por ciento de la población rural cría animales en los traspatios de sus viviendas, sin que represente un importante gasto económico para las familias que la practican.

Al reunirse con alumnos, académicos e investigadores del ICAR, Ramírez Valverde, Juárez Sánchez, Apodaca González y Ramírez Huerta aseguraron que ante las grandes carencias de la población rural, el traspatio es importante en la producción de alimentos y también puede contribuir a disminuir la pobreza de la población rural y especialmente la indígena, pues los productos obtenidos en el traspatio se dedican principalmente al autoconsumo y el excedente se destina al mercado local, para satisfacer sus necesidades básicas.

“La gran importancia del traspatio es que proporciona alimentos a las familias rurales en condiciones de pobreza, siendo la principal fuente de proteínas; además, la venta de los productos del traspatio puede servir para cubrir alguna emergencia familiar”, puntualizaron los especialistas, al reiterar que la ganadería del traspatio constituye una estrategia de sobrevivencia de la unidad de producción campesina.