ZONA ORIENTE, Edomex., 9 de diciembre de 2013.- Los municipios con alta densidad de población de la zona de Los Volcanes, Chalco, Valle de Chalco e Ixtapaluca tienen resuelto su problema de residuos sólidos, ya que desde hace décadas tienen convenios con las organizaciones que controlan los tiraderos de basura de Santa Catarina.

En dichos convenios se maneja que cada uno de los ayuntamientos tiene que retribuir con donaciones en especie, aportando diferentes tipos de ayuda para las familias que residen en los tiraderos a cambio de que puedan depositar las miles de toneladas de basura que diariamente se generan en los tres municipios señalados.

Chalco cuenta con al menos 14 unidades de recolección de desechos para dar servicio a la cabecera municipal y pueblos circunvecinos de la municipalidad.

Valle de Chalco e Ixtapaluca de igual manera tienen unidades de recolección que captan la basura por tandeo en los barrios y colonias de sus respectivos territorios, para dar destino final a los desechos en Santa Catarina.

Mientras tanto, Cocotitlán y Temamatla destinan los desechos sólidos de la población a tiraderos a cielo abierto, según datos en estos dos municipios no se tienen proyectos ni expectativas a corto o mediano plazo para dejar de contaminar con los tiraderos a cielo abierto ya que carecen de recursos para pensar en construir rellenos sanitarios.

En Tenango del Aire se corre similar suerte que con sus vecinos de Cocotitlán y Temamatla respecto a la basura, incluso en 2002 fue clausurado el tiradero por autoridades de ecología y durante algún tiempo los camiones recolectores de basura llevaban su carga a Santa Catarina.

De un año a la fecha se sabe extraoficialmente que Tenango estaría enviando la basura al relleno sanitario de Juchitepec, aspecto que se podría considerar como el inicio de un conflicto intermunicipal, debido a que existe un convenio legal para que el relleno sanitario sea compartido única y exclusivamente entre Juchitepec y Ayapango y sólo se podrían aceptar residuos de otros municipios si la mesa directiva aprueba por unanimidad convenios con los ayuntamientos.

Por otra parte hay que considerar que el relleno sanitario de Juchitepec-Ayapango está proyectado para una duración de 20 años, de los cuales lleva cinco y si se aprobara captar basura de otras demarcaciones, el relleno se acabaría en menos tiempo de lo planeado y todo volvería a ser como antes, es decir, no tener ya un lugar dónde depositar desechos sólidos que son un grave problema para las comunidades urbanas o semi-rurales de la región.