OTUMBA, Edomex., 20 de diciembre de 2013.- Cada año cientos de indocumentados llegan a los municipios del Valle de Teotihuacán para descansar un rato, tomar fuerzas y continuar su viaje hacia los Estados Unidos.

Para ello se instalan en los principales cruceros y carreteras de la región nororiente del Estado de México, para pedir ayuda económica.

La escena es la misma, pero con rostros diferentes: madres adolescentes cargando en sus brazos a sus hijos de apenas unos meses de edad, jóvenes que todavía tienen la sonrisa de niños y en su mirada la firme convicción de ir a los Estados Unidos en busca de mejores oportunidades para vivir.

Pedro, aunque no quiso decir su apellido, y que por su complexión no es mayor de 20 años, menciona que es de Tegucigalpa, que tiene otros dos hermanos menores, pero al no tener oportunidad de un trabajo en su país se arriesgó a llegar a Estados Unidos en busca de una mejor vida.

Como cada año cientos de centroamericanos utilizan el ferrocarril que atraviesa los municipios de la zona nororiente del Estado de México para llegar a la frontera norte e ingresar a los Estados Unidos.

Los indocumentados se pueden observar en los vagones del tren, sin que las autoridades efectúen operativos.

Pero para algunos pobladores les inquieta el incremento de “ilegales” en la región, ya que los asocian con el aumento de delitos en la zona.

María Espinosa, de la comunidad de San Marcos, mencionó que en algunas ocasiones los jóvenes llegan a descender de los furgones, en busca de comida y después inician su marcha, o esperan días para poder subirse nuevamente al tren.