Advierten motín en penal de Jilotepec por crisis de seguridad y maltrato
JILOTEPEC, Edomex., 9 de mayo de 2026.- Un grupo de internos en el Centro Penitenciario y de Reinserción Social de Jilotepec difundieron un video este sábado para denunciar sistemáticos abusos de autoridad y extorsiones de parte del personal administrativo. Bajo la consigna ‘¡Ya no nos vamos a dejar!’, advirtieron un posible motín si no cesan los maltratos, exponiendo una grave crisis de gobernabilidad que pone en entredicho los protocolos de vigilancia dentro del penal.
El material audiovisual, que rápidamente se volvió viral, muestra a los reclusos con el rostro cubierto enviando un mensaje directo a las autoridades. La tensión dentro del inmueble ha escalado en las últimas horas, ya que los familiares de los internos temen represalias tras la difusión del video, mientras que la seguridad perimetral ha sido reforzada ante cualquier intento de amotinamiento o riña colectiva.
El reto de la tecnología tras las rejas
El incidente pone el foco en una falla de seguridad crítica: el ingreso de dispositivos móviles a un entorno de máxima restricción. Según datos del Diagnóstico Nacional de Supervisión Penitenciaria (DNSP), el Estado de México (EMX) enfrenta retos severos en el control de objetos prohibidos, con una calificación que históricamente ha rozado los seis puntos de diez. La facilidad con la que los internos grabaron y transmitieron su mensaje sugiere que las señales de inhibición son deficientes o inexistentes en este penal.
A pesar de que el Artículo 19 constitucional y la Ley Nacional de Ejecución Penal prohíben estrictamente el uso de celulares, en 2023 se decomisaron miles de estos dispositivos en los operativos "Mochila" realizados en penales mexiquenses. La presencia de internet y redes sociales en manos de los reos no es solo una falta administrativa, sino un riesgo de seguridad nacional, pues permite la coordinación de actividades ilícitas fuera de los muros de la prisión.
Responsabilidad de las autoridades estatales
La situación apunta directamente a la gestión de Víctor Manuel Martínez Mendoza, subsecretario de Control Penitenciario del Estado de México (EMX), quien es el responsable de garantizar el orden en los 21 centros preventivos de la entidad. Los cuestionamientos de la opinión pública giran en torno a la posible colusión del personal de custodia, ya que el ingreso de tecnología y la conectividad a internet dentro de las celdas no podría ocurrir sin omisiones graves o complicidades en las aduanas de ingreso.
Hasta el momento, la Secretaría de Seguridad no ha emitido un comunicado oficial detallando las sanciones para los responsables de la vigilancia en Jilotepec. Este vacío en el control no solo permite que las denuncias salgan a la luz, sino que pone en duda la capacidad de la subsecretaría para desmantelar las redes de corrupción que permiten que el ‘autogobierno’ se imponga sobre la ley institucional.
Realidad del sistema penitenciario mexiquense
El sistema penitenciario del Estado de México (EMX) es el más grande del país, albergando a más de 35,000 internos, lo que representa una sobrepoblación promedio superior al 100 por ciento. En el caso específico de Jilotepec, la falta de personal suficiente para la custodia y vigilancia crea un caldo de cultivo para que los reclusos tomen el control de áreas comunes, generando un ambiente de inestabilidad que hoy estalla con denuncias públicas que exigen la intervención de la Comisión de Derechos Humanos.
La crisis en Jilotepec es un síntoma de un problema estructural donde el hacinamiento y la falta de recursos impiden una verdadera reinserción social. Mientras no se atienda el déficit de custodios (actualmente hay menos de un oficial por cada 100 internos en horas críticas), los videos y mensajes desde el interior seguirán siendo la única ventana de los reclusos para denunciar un sistema que parece haber perdido el control de sus propias llaves.










