URGE EL MAGO FRANK

Se llamaba Reino Aventura y era como Pemex, pero menos divertido. Fue el primer parque de diversiones en México, encabezado por un dinosaurio medio mafufo, influencia priísta de los años 80´s.

Mis progenitores hacían un esfuerzo vital por llevarme cada año a festejar ahí mi cumpleaños.

Justo a la entrada del parque, de lado derecho, había una tienda de artículos de magia y trucos que era ignorada por los visitantes al entrar, (más interesados en volver el desayuno en alguno de los juegos), pero a la salida era paso obligado para comprar desde dedos cercenados hasta zapatos de payaso que, estoy seguro, luego fueron utilizados por varios presidentes del país.

La tienda era del Mago Frank, y eventualmente atendía su negocio.

Nunca estaba acompañado del pesadito de su conejo, que hacía las veces de Muñoz Ledo alabando a AMLO.

El mago que, me imagino se llama Francisco y le entró a lo gabacho, despachaba con más o menos buen humor, y te exigía de una manera muy protocolaria que si entrabas a la tienda compraras, o no mosquearas las varitas mágicas.

De eso hace 30 años. 

Frank era famoso pues todos los domingos salía en el programa incansable de Chabelo (que ya estaba, en ese entonces, medio decrépito)

Hoy me entero que el mago sigue dando funciones junto con el peludo conejo Blass.

Viene a Toluca en un festival infantil que ha organizado el ayuntamiento.

Me canso que voy. 

Según recuerdo, el mago era talentoso, articulaba bien sus parodias, entretenía a los papás de los niños y cuidaba que el conejo no la regara en sus conferencias mañaneras.

Era el cuidador de los dislates de su compañero. 

Lo hacía mesurarse y no abrir la boca de más. 

Ante esto, me propongo buscar al mago y ofrecerle chamba en la Cuarta Transformación. Que se siente en las piernas al presidente, y cuando la vaya a regar – tendrá espacio suficiente ante el modito de hablar de nuestro presi- le tape la boca y, de ser necesario, lo regrese a la maleta. 

Mago Frank, hay trabajo. Si pudiste con el conejo, seguro puedes con los demás.

Las mañaneras te espera. 

Voy por ti.