Arrestan a padres tras asesinar a su propio hijo en Temoaya
TEMOAYA, Edomex., 5 de octubre de 2026.- Una presunta negligencia familiar sacudió al municipio de Temoaya cuando agentes de la Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) cumplimentaron una orden de aprehensión en reclusión contra Vanessa 'N' y Óscar 'N' por el homicidio calificado de su propio hijo menor de edad.
Todo salió a la luz cuando la policía municipal acudió de emergencia a un domicilio en la localidad de Tlaltenango Abajo, tras recibir un reporte ciudadano que alertaba sobre la presencia de un infante sin vida al interior de la vivienda.
Tortura y castigos fatales bajo la lupa
Las pesquisas iniciales destaparon un escenario de crueldad extrema, ya que la víctima era sometida sistemáticamente a un ayuno prolongado por parte de sus progenitores, con la presunta intención de quitarle la vida. Los dictámenes periciales confirmaron que la causa exacta del deceso fue una hemorragia aguda secundaria a la ruptura de várices gástricas, provocada por la severa desnutrición, además de presentar múltiples lesiones físicas en su cuerpo.
La investigación ministerial descubrió que el infante sufrió padecimientos devastadores debido al abandono sistemático y los castigos alimentarios impuestos en su propio hogar. Peritos especializados determinaron que la desnutrición crónica generó un colapso total en el organismo del menor, culminando en su fallecimiento dentro de la vivienda mexiquense.
Los agentes de investigación lograron establecer la presunta responsabilidad directa de ambos progenitores en este crimen, lo que permitió al Ministerio Público solicitar y obtener del juez los mandamientos judiciales necesarios para proceder contra la pareja.

Piden castigos severos y encierro total
Las nuevas indagatorias de la Fiscalía estatal revelaron que los imputados también están vinculados a agresiones y delitos cometidos en agravio de otro infante, hermano de la víctima, motivo por el cual la orden de aprehensión se ejecutó directamente al interior del penal donde ya purgan otra condena.
Ambos acusados podrían enfrentar una pena privativa de la libertad de entre 25 y 70 años de prisión si son declarados culpables por el juez de la causa, aunque formalmente conservan su presunción de inocencia hasta que se dicte una sentencia definitiva.
Las autoridades judiciales continuarán integrando el expediente para asegurar que este caso de violencia extrema no quede impune.






