Asume nuevo obispo diócesis de Atlacomulco marcada por escándalos
ATLACOMULCO, Edomex., 11 de febrero de 2026.- Su Santidad el Papa León XIV nombró como nuevo Obispo de la Diócesis de Atlacomulco a S.E. Mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca, quien hasta ahora se desempeñaba como Obispo de Azcapotzalco.
El relevo ocurre en un momento especialmente sensible para esta jurisdicción eclesiástica del Estado de México (EMX), marcada en años recientes por denuncias, procesos judiciales y cuestionamientos públicos relacionados con presuntos abusos dentro de su estructura.
La designación fue dada a conocer oficialmente por la Iglesia católica como parte de la reorganización pastoral en la región, considerada estratégica por su extensión territorial y el número de fieles que atiende.
Una diócesis marcada por denuncias de abuso
La llegada del nuevo obispo se produce tras varios casos que han impactado a la comunidad local y a la opinión pública. Entre ellos destaca la denuncia de que una menor de 12 años quien habría sido víctima de abuso sexual por parte de cuatro sacerdotes y un acólito en el Seminario Mayor de la diócesis, hechos que presuntamente ocurrieron entre 2015 y 2017 y que fueron señalados ante autoridades civiles.
Asimismo, en 2023 fue detenido un sacerdote identificado como Mario N., acusado de agresión sexual contra dos menores de 8 y 13 años, con hechos reportados entre julio y agosto de ese año. El caso fue investigado por autoridades ministeriales conforme a la legislación vigente.
Procesos recientes y detenciones vinculadas al clero
La situación se agravó en julio de 2025, cuando la Fiscalía General de Justicia del Estado de México informó la detención de un diácono transitorio de la misma diócesis, señalado por presunto abuso sexual contra dos menores. El caso generó una nueva ola de exigencias sociales para fortalecer mecanismos de supervisión y prevención dentro de instituciones religiosas. Estos hechos se suman a investigaciones abiertas y procedimientos judiciales que mantienen a la diócesis bajo observación pública y eclesial.
Renuncia previa y vacío de liderazgo
Antes del nombramiento de Mons. Castaño Fonseca, el anterior titular de la diócesis presentó su renuncia sin que se ofrecieran explicaciones detalladas sobre las causas, lo que generó incertidumbre entre fieles y observadores. La salida ocurrió en medio de la presión social por los casos denunciados y la exigencia de mayor transparencia institucional. El relevo episcopal busca restablecer la conducción pastoral en una etapa considerada crítica para la credibilidad de la diócesis.
Desafíos para el nuevo obispo
El nuevo obispo enfrenta el reto de reconstruir la confianza de la comunidad, fortalecer mecanismos de prevención y garantizar cooperación plena con autoridades civiles en cualquier investigación en curso. El nombramiento ocurre en un contexto global en el que la Iglesia católica ha reforzado protocolos para atender denuncias de abuso y promover políticas de tolerancia cero, tras décadas de crisis institucional en distintas regiones del mundo.
Expectativa de cambio institucional
La llegada de Mons. Adolfo Miguel Castaño Fonseca abre una nueva etapa para la Diócesis de Atlacomulco, una de las más observadas del país por su historial reciente. La comunidad religiosa y la sociedad civil mantienen la expectativa de que el nuevo liderazgo impulse procesos de transparencia, atención a víctimas y fortalecimiento de entornos seguros dentro de la vida eclesial.










