TOLUCA, Edoméx., 14 de diciembre del 2016.- Especialistas de la Facultad de Planeación Urbana y Regional de la Universidad Autónoma del Estado de México realizaron un estudio para identificar posibles cambios “significativos” en el comportamiento de la temperatura y precipitación en la ciudad de Toluca.

De acuerdo con el trabajo realizado por Adriana Guadalupe Guerrero Peñuelas, Ana Marcela Gómez Hinojos y Alberto Primo Salazar, el aumento en la temperatura ocurre a la par del crecimiento urbano y no se percibe una modificación del clima en el área, pero sí una variabilidad de temperatura y precipitación.

Los expertos universitarios subrayaron la necesidad de continuar monitoreando estos elementos, con la finalidad de identificar si llegan a restablecerse o por el contrario, su variabilidad continúa presentándose o incluso, agudizándose, pues aseguraron que existen diversos estudios que demuestran la influencia humana en el actual calentamiento de la atmósfera del planeta.

También, dijeron, es necesario considerar que se prevén incrementos de temperatura y modificaciones en los regímenes de precipitación, así como en la ocurrencia de fenómenos meteorológicos.

Lo cierto, afirmaron, es que los efectos serán diferenciados para todas las regiones; de ahí la importancia de llevar a cabo estudios locales que permitan cuantificar la magnitud de los cambios y actuar para ellos.

Sobre su trabajo de investigación, titulado “Variabilidad de la temperatura y la precipitación en la ciudad de Toluca y su correlación con el crecimiento urbano”, refirieron que consistió en estudiar el comportamiento de la temperatura y la precipitación en la ciudad de Toluca a través de varias décadas; primero, para conocer si existían cambios significativos y si era posible explicarlos a partir del crecimiento urbano y las actividades productivas desarrolladas.

Para ello, analizaron los registros de temperatura máxima promedio anual, media anual, mínima promedio anual y precipitación total anual desde 1970 a 2013. Los datos fueron procesados por periodos de 10 años y permitieron observar variaciones intra e inter décadas.

Además, dijeron, se comparó el comportamiento de la temperatura y precipitación con las etapas de crecimiento de la ciudad y de los sectores productivos, con el fin de determinar si los incrementos de estas variables correspondían con sucesos importantes de crecimiento urbano o el aumento de las actividades industriales y de servicios.