Capacitan y aseguran a brigadistas forestales de Toluca
TOLUCA, Edomex., 13 de febrero del 2026.- En un esfuerzo por dignificar la labor de quienes protegen los pulmones naturales de Toluca, el gobierno municipal encabezado por el alcalde Ricardo Moreno, ha puesto en marcha una estrategia centrada en la seguridad social y la profesionalización de sus combatientes de fuego, en la que el eje central es garantizar que los brigadistas no solo cuenten con las herramientas físicas para trabajar, sino con el respaldo institucional necesario para desempeñar una de las tareas más peligrosas de la administración pública.
El edil subrayó que los integrantes del cuerpo forestal realizan procesos de certificación que corroboran sus conocimientos en el control y liquidación de siniestros, manejo de herramientas, coordinación operativa y protocolos de seguridad, en busca que cada intervención se realice bajo lineamientos profesionales y sin improvisaciones, elevando los estándares de actuación en campo.

Buscan dotar a Toluca de un cuerpos de bomberos y brigadistas de élite
Como parte de este apoyo, el mandatario realizó también la entrega formal de pólizas de seguro de vida a los integrantes de las brigadas, medida que apunta a dar tranquilidad y certeza jurídica a las familias de los funcionarios, reconociendo que su integridad física está expuesta a riesgos extremos, similares a los que enfrentan los cuerpos de Seguridad Pública y Protección Civil en el cumplimiento de su deber.
De igual forma, enfatizó que el trabajo de los brigadistas exige disciplina, capacitación constante y trabajo en equipo, afirmando que su gobierno mantendrá esquemas permanentes de actualización y entrenamiento.
Otro de los aspecto que el alcalde destacó, fue que al elevar el rango de formación de los rescatistas a un nivel profesional, el cuerpo de combatientes será visto por la ciudadanía como una unidad de élite, preparada para responder ante emergencias ambientales con una base de conocimientos sólida y actualizada, complementada con la estrecha colaboración entre los núcleos ejidales y las autoridades estatales, para así no enviar a nadie al frente de batalla en las llamas, sin el respaldo técnico y la seguridad social que una labor de tan alto impacto ambiental y social exige.











