TEXCOCO, EDOMEX., 27 de octubre del 2016.- El Centro Internacional de Mejoramiento de Maíz y Trigo (CIMMYT) debe de cambiar y trabajar con nuevas estrategias de acuerdo a las necesidad, afirmó el director general Martín Kropff, quien dijo que  el año pasado se elaboró una nueva estrategia quinquenal para el Centro.

Afirmó que el CIMMYT tiene que cambiar continuamente para adaptarse a un mundo cada vez más complejo y atender los problemas urgentes de la agricultura. Ya que no solo son cerca de 800 millones los que se van a la cama sin haber comido, sino que, para dar algunos ejemplos, este año la intensa sequía exacerbada por el fenómeno climático El Niño, diezmó los cultivos en el sur de África, la letal enfermedad conocida como brusone del trigo surgió en el sur de Asia por primera vez y los científicos tuvieron que intensificar su lucha contra la necrosis letal del maíz, una enfermedad virulenta.

Ahora la nueva estrategia marca un cambio en la forma de pensar respecto al maíz y al trigo, puesto que éstos ya no son considerados simples cultivos y se reconoce que juegan un papel importante en los sistemas agroalimentarios en los que se cultivan.

Martín Krpoff, señaló que la agricultura moderna es cada vez más diversa, compleja e impredecible, y necesitamos ir más allá de la ciencia para entender las fuerzas ecológicas y socioeconómicas que están impulsando el cambio en los sistemas agrícolas. El pasar de la investigación de estos cultivos a un enfoque integral centrado en los sistemas agroalimentarios es un cambio decisivo que permitirá a nuestra comunidad trabajar de manera más eficaz para reforzar la seguridad alimentaria, reducir la pobreza y mejorar la nutrición humana.

Por ello, para contribuir a los objetivos de desarrollo internacionales, al mismo tiempo que el CIMMYT está realizando cambios, el Sistema de centros de investigación agrícola (CGIAR) también está pasando por una transición; el propósito es mejorar la eficiencia y las relaciones con nuestra red mundial de donadores y colaboradores. Estos cambios basados en éxitos pasados forman parte de una nueva y dinámica dirección conocida como Estrategia y Marco de Resultados del CGIAR 2016-2030 (CGIAR Strategy and Results Framework 2016-2030).

«Hemos realizado un proceso para refinar nuestra estrategia y asegurar que se alinee con la estrategia del CGIAR y los Objetivos de Desarrollo Sostenible de las Naciones Unidas. Las estrategias enfatizan la necesidad de dar mayor prioridad a reducir la desnutrición, empoderar a las mujeres agricultoras, forjar nuevas alianzas público-privadas e intercambiar conocimientos con nuestros colaboradores y con los agricultores.

La nueva estrategia identifica cuatro áreas interrelacionadas de trabajo, que destacan, cada una, las fortalezas del CIMMYT: ciencia de excelencia; impactos mediante alianzas; formación de capacidades y el concepto de “UN SOLO CIMMYT”, que refleja nuestros esfuerzos por integrar las actividades tanto internas como externas.

El director del CIMMYT, consideró que para lograr la excelencia científica, «seguiremos realizando investigación de la más alta calidad y crearemos innovaciones que los agricultores puedan aplicar de inmediato». Ante ello, el CIMMYT mejorará continuamente el alcance y la calidad de sus asociaciones colaborativas para acelerar la adopción de tecnología.

Esto ha traído como consecuencia, que el CIMMYT sea el líder de los Programas MAÍZ y TRIGO y la Plataforma Fitotécnica de Excelencia del CGIAR, que ayudarán a modernizar los programas fitotécnicos en el mundo en desarrollo al proporcionarles acceso a herramientas innovadoras, servicios y buenas prácticas, capacitación enfocada en la aplicación de éstos y asesoría práctica.

Al crear comunidades de conocimientos agrícolas, el CIMMYT mejora las capacidades de sus colaboradores y los empodera a fin de ayudar a los agricultores a lograr un futuro alimentario más seguro y sustentable. Por último, los valores de “UN SOLO CIMMYT” tienen implicaciones de gran alcance para la forma en que trabajamos, porque unifica a los equipos de trabajo y crea un entendimiento común en todas las regiones.

El lanzamiento de esta estrategia marca el comienzo de una forma evolutiva de trabajar, que continuará durante los siguientes cinco años y hasta el 2022. Para una buena implementación de esta estrategia se requiere la colaboración de todas las disciplinas y la participación de nuestra extensa red de colaboradores. A medida que avancemos, seguiré consultando a nuestros colaboradores clave para conocer su opinión acerca de cómo podemos crear impactos aún mayores en los campos de los agricultores.